De lo que hemos podido presenciar en diversos escenarios, como en la asombrosa función del ballet aéreo español Zenit (presentó dos noches su pieza Aria en una abarrotada y hechizada Plaza Santamaría y presenta dos noches, 4 y 5 de abril, de otro espectáculo vibrante en la Plaza de Bolívar) y la presentación de la compañía Marie Chouinard (en un Teatro Colón hipnotizado), el FIAV se va metiendo en la piel de la ciudad y en la memoria de sus muy diversos públicos. Así, edición a edición, más fuerte, el festival ratifica que quedarse en Bogotá estos días tiene una alta recompensa. La ciudad no solo se siente algo más ligera, estalla con artes vivas en sus múltiples escenarios.

En ese sentido, considerando que el gran cierre es el próximo domingo 5 y que desde mañana se presenta uno de sus invitados más relevantes, destacamos lo que trae a Bogotá el Tao Dance Theater.
Desde su creación, en 2008, la compañía fundada por Tao Ye, Duan Ni y Wang Hao, ha revolucionado el panorama de la danza contemporánea en China. Tao Ye y Duan Ni ganaron el León de Plata en la Bienal de Danza de Venecia de 2023, desarrollando la técnica del sistema del movimiento circular, que tiene como eje principal la columna vertebral y marca movimientos increíblemente fluidos, posiblemente infinitos.


A partir de esa premisa, los bailarines dibujan en el espacio movimientos inusitados, a veces imaginando que tienen pinceles o brochas en sus extremidades, siempre desde un dialogo desencadenado por movimientos y emociones.
Basado en esa técnica, Tao Ye creó su Serie numérica, en la que, a través de experimentos minimalistas, explora el cuerpo humano como elemento visual desprovisto de narración o de representación. La Serie numérica inició con 2, un dueto que se estrenó en 2011. Desde entonces, cada obra de la serie es protagonizada por el número de bailarines que indica su título.
En el FIAV Bogotá, la compañía china presentará las dos piezas más recientes de esta serie: 16, inspirada en los juegos de danza del Dragón y la Serpiente, y 17, en la que el sonido funciona como la señal de cada movimiento e impulso de los diecisiete bailarines.


Palabra de Tao Ye
En su encuentro con medios del país, el coreógrafo chino Tao Ye, cofundador de la compañía, explicó la filosofía y el modelo operativo de su compañía Tao Dance Theater, detallando en principio cómo la agrupación se sustenta mediante colaboraciones artísticas y giras.
“China es un país muy grande con muchas ciudades” explicó Ye, “y nos presentamos en diferentes ciudades y nuestros ingresos se basan en estas presentaciones, en China y en otros lugares del mundo. Además hay muchas marcas en China a las que les gusta el arte, y por eso colaboran con nosotros. Estos ingresos también se han convertido en una parte importante de nuestra economía".

Añadió entonces algo que considera más importante: “Muchas personas quieren acceder al tipo de conocimientos sobre entrenamiento físico que ofrecemos, y se inscriben a nuestro programa de formación en ingeniería corporal”. El brazo formativo no es parte menor de su entrega, por misión y economía. “La gente quiere aprender sobre nuestro cuerpo, así que viene a nuestro estudio a aprender danza moderna”. En ese sentido, en su paso por Bogotá, antes de sus presentaciones, dejaron muestras de su vocación formativa con un taller de que participaron 20 bailarines de nuestro país. De este dejaron una bella memoria en sus redes sociales (que compartimos aquí abajo).
Sobre ese sistema pedagógico tan integral a su propuesta, Ye destacó que se basa en la observación del propio cuerpo y, en ese sentido, se implementa una ausencia de espejos que fomenta la meditación física profunda. “El cuerpo, como medio que nos conecta con nuestro propio ser, puede crear innumerables lenguajes nuevos de movimiento. Y cuando diriges tu creatividad hacia tu propio cuerpo, puedes usar movimientos infinitos”, explicó el bailarín.
“Para mí, el significado más importante del arte es que cuanto más difíciles y desafiantes son las cosas, más valor adquieren en mi vida. Al mismo tiempo, la danza es inherentemente así, porque se trata de superar el propio cuerpo, luchar contra el propio peso y liberarlo, volviéndolo íntimo. Por eso, cada vez más personas se unen para conectar con su ser interior, y esto es mutuo, algo hermoso”.

Alguien pregunta, ¿si tuviera que crear una obra con cero bailarines, qué tipo de pieza crearías Ye responde. “Algo similar al tipo de obra que siempre invita a la reflexión en el arte chino. La opinión de Liu Bai es la siguiente: en lugar de llenar todo el texto con palabras, deja espacio entre ellas para que pensemos. ¿Será porque el tema es un espacio vacío? Es precisamente porque no hay nada, es precisamente porque no hay nada, que hemos venido aquí, lo que nos ha generado este viaje".
Sobre el reto de crear con 16 y 17 bailarines en escena, en las piezas que trae a Bogotá, el coreógrafo revela que “todas las series digitales son obras, son conceptos. Consideramos el cuerpo como un número. Cada uno de nosotros en escena tiene características diferentes. Pasamos más tiempo juntos, confiando los unos en los otros, bailando juntos cada día. Así queremos atravesar este proceso. Y esto es lo más desafiante”.


“Los bailarines suelen realizar los mismos movimientos al mismo tiempo, y básicamente se requiere de todas nuestras emociones para que fluyan. Cuando bailamos, se liberan muchas emociones profundas porque creo que el arte de la danza reside en la espontaneidad de nuestras acciones; es decir, muchas emociones no pueden expresarse directamente, sino que solo pueden transmitirse a través del cuerpo.”
Cuando Arcadia le pregunta sobre la espina dorsal como punto de partida y su impacto en los movimientos, Ye describe su innovador sistema de movimiento circular, que utiliza la columna vertebral como eje para explorar ritmos internos y conectar emocionalmente a los bailarines más allá de las palabras.

“Nuestra columna vertebral es un punto de referencia para las cuatro extremidades, y la columna vertebral de los asiáticos es más larga que la de los occidentales. Puedes observarlo: los occidentales tienen extremidades más largas, por lo que artes como el ballet se extienden hacia afuera. Los orientales tienen cuerpos más largos, por lo que artes como la danza occidental y la china enfatizan el ritmo y la profundidad del cuerpo. Por lo tanto, hemos desarrollado el movimiento”.
Tao Ye del TAO Dance Theatre habla de su movimiento circular, fundamental para su propuesta. La presentarán en el FIAV del 1 al 5 de abril, en el Jorge Eliécer Gaitán. El maestro detalla el diálogo entre movimientos. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/efpmF3ZhPY
— Revista Semana (@RevistaSemana) March 29, 2026

