Artes escénicas

“Tyranos”: el juego constante de elegir al menos peor en una propuesta de dramaturgia y tecnología

La propuesta teatral híbrida, en temporada hasta el 18 de julio, se sirvió de la exploración interdisciplinar para construir nuevas narrativas. En su centro temático, un espectador que se pone en la piel de un electorado como el colombiano, debe escoger entre tres candidatos luego del derrocamiento de un tirano beligerante que parecía eterno.

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Angélica García
9 de julio de 2021 a las 1:12 p. m.
Bernardo García, actor con más de 30 años de trayectoria en teatro, cine y televisión, interpreta a Humberto Vandeparje.
Bernardo García, actor con más de 30 años de trayectoria en teatro, cine y televisión, interpreta a Humberto Vandeparje. Foto: Tyranos

“La ciencia ficción es una idea que se da en la cabeza y que no existe todavía, pero pronto lo hará, y cambiará todo para todo el mundo, y nada volverá a ser como antes. Tan pronto como usted tiene una idea que cambia una pequeña parte del mundo que está escribiendo ciencia ficción. Siempre es el arte de lo posible, no lo imposible”. Ray Bradbury

La pandemia y el cierre de las salas de teatro obligó a explorar otras posibilidades a los artistas teatrales, quienes encontraron en las plataformas digitales y la riqueza de lo audiovisual un camino para explorar y por supuesto seguir creando. Bajo esta noción nació TYRANOS, una propuesta concebida como una plataforma o mapa de navegación donde la dramatúrgica permite articular la narrativa con las nuevas tecnologías.

Una plataforma interactiva con herramientas audiovisuales y teatrales pensada desde una narrativa tecnológica.
Una plataforma interactiva con herramientas audiovisuales y teatrales pensada desde una narrativa tecnológica. Foto: Tyranos

Desde su etapa inicial, Tyranos fue una propuesta tecnológica, lo que conllevó un trabajo de investigación acerca de la usabilidad de la tecnología desde la dramaturgia. “No se escribió un texto que luego se adaptó a la tecnología. Por el contrario, la tecnología fue la guía para diseñar estos círculos de navegación, con la idea de romper los esquemas clásicos como lo hizo el teatro posdramático y construir nuevas narrativas a partir de la exploración interdisciplinar, permitiendo abrir un campo de análisis sobre esta nueva correlación entre los elementos tecnológicos, escénicos y audiovisuales”, menciona su directora, la artista argentina Lorena Briscoe, quien a lo largo de sus montajes se ha destacado por una narrativa experimental.

Su tipo de indagación, sin duda, se ve reflejada en la producción,. El lenguaje audiovisual y la tecnología logran engrandecer la puesta en escena, y le dan al espectador la posibilidad de mirar con los ojos del director. Es quizá justo allí donde podría encontrarse una diferencia entre el teatro presencial como lo veníamos viviendo antes de la pandemia y todas estas nuevas creaciones apalancadas en la tecnología. En el teatro presencial el espectador tiene la posibilidad de guiar su ojo a elección propia, mientras que, al inyectar dosis de lenguaje audiovisual a la teatralidad, el espectador empieza a ver con los ojos del director, es quien guía la mirada. Esto, por supuesto sin quitarle al espectador su propia experiencia.

No se escribió un texto que luego se adaptó a la tecnología. Por el contrario, la tecnología fue la guía para diseñar estos círculos de navegación, con la idea de romper los esquemas clásicos como lo hizo el teatro posdramático y construir nuevas narrativas a partir de la exploración interdisciplinar, permitiendo abrir un campo de análisis sobre esta nueva correlación entre los elementos tecnológicos, escénicos y audiovisuales

TYRANOS nos sumerge en un lenguaje distópico, cercano al género cinematográfico apocalíptico, tan de moda estos tiempos en lo que un virus nos ha recordado lo cercana que está la ciencia ficción. Lo fascinante, en este caso, es que la ciencia ficción pisa aquí el ámbito político.

“Queremos hacer una metáfora sobre la política de nuestros tiempos en los que la polarización y el fanatismo, expresado en las teorías conspirativas, está destruyendo los sistemas económicos y sociales”, expresa Briscoe. Palabras como conspiración y fanatismo parecieran sacadas de alguna secuela de Matrix o cuento de Bradbury, pero nuestra realidad social y política las tiene demasiado presentes.

En esta plataforma, que desde la comodidad de su casa se puede visitar los jueves, viernes y sábado, habitan tres personajes, en el mundo de la ficción, sí, pero comparten mucho con nuestros gobernantes de cabecera. Así se transforme, se nutra, o mute a otras posibilidades de creación y producción, la obra prueba que el teatro siempre nos llamará para hablarnos de nuestro contexto y para hacernos reflexionar de la realidad que habitamos. También, nos mostrará cómo esa realidad (en este caso) es convertida en un juego de artimañas para conseguir el poder, donde la elección como espectador y votantes tiende a una probabilidad de elegir el menos peor.

Tyranos.
Lorena Briscoe, directora, actriz y dramaturga argentina quien interpreta a Walter Colina.
Lorena Briscoe, directora, actriz y dramaturga argentina quien interpreta a Walter Colina. Foto: Tyranos

La trama

Colombarg United se encuentra en plena época electoral luego del derrocamiento de Potus Here, un eterno dictador, que promete a su pueblo la cura de todos los males, bajo un lenguaje bélico romantizado por adornos de amor y bienestar típico de muchos reconocidos tiranos. Tres candidatos van camino al poder. ¿Qué mejor escenario para la teatralidad que este juego de conflictos, discursos, y silencios interpretativos que surgen en tiempos de campañas electorales?

Es un deleite actoral y visual la construcción de estos tres personajes: Humberto Vandeparje (Bernardo García), Walter Colina (Lorena Briscoe) e Ingrid Adelaar (Xiomara Galeano), inspirados en algunos de los TYRANOS de la bibliografía de Shakespeare, logran construir tres estereotipos de políticos. Por un lado, Humberto Vandeparje, ministro del Interior y Guerra, con una mirada renovada y abierta para defender los valores tradicionales; por otro , Walter Colina, lideresa de la oposición, ecologista, revolucionaria, defensora de los derechos de género y demócrata, y, por último, Ingrid Adelaar, ministra de comunicación y familia, llena de valores tradicionales de la familia, animalista, y quien promueve la caridad y la reconciliación.

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Los tres personajes navegan en 8 círculos inspirados en los círculos de Dante. Cada circulo presenta una experiencia discursiva, interactiva y visual distinta y poderosa,. Los actores hacen un juego vocal y corporal muy diciente, en concordancia con la intensión y el discurso del personaje y los acompañan un paisaje sonoro y un juego de planimetría y luces que conectan al espectador. Así, lo invitan a activar su capacidad sensorial y crítica frente a ese mundo que están viendo a través de la pantalla, en el que tiene la posibilidad de decidir qué candidato quieren que gane.

Pensando en términos reflexivos, la propuesta narrativa es una invitación a pensar a qué decidimos dar nuestro voto y confianza en las elecciones de verdad... y eleva preguntas sobre, si al igual que en la ficción, ningún candidato es lo ecuánime y responsable para manejar un país. Es así como volvemos, como Sísifo y su piedra, a votar por el menos peor.

*Hasta el 18 de julio de 2021: jueves, viernes y sábado * Proyecto ganador del estimulo ARTE LOCAL de la Alcaldía de Usaquén e IDARTES * Más información en www. tyranos.co