Cine

La cineasta Catalina Santamaría reestrena en Colombia ‘Squatters / Okupas’, un documental sobre inmigración y resistencia en Nueva York

El documental reconstruye la memoria de una comunidad de inmigrantes y artistas que encontró en edificios abandonados de Nueva York una forma distinta de habitar la ciudad. Su reestreno en Colombia será el 7 de mayo

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7 de mayo de 2026 a las 1:08 p. m.
El documental 'Squatters / Okupas' reconstruye la memoria de una comunidad de inmigrantes y artistas que encontró en edificios abandonados de Nueva York una forma distinta de habitar la ciudad.
El documental 'Squatters / Okupas' reconstruye la memoria de una comunidad de inmigrantes y artistas que encontró en edificios abandonados de Nueva York una forma distinta de habitar la ciudad. Foto: Catalina Santamaría

Catalina Santamaría no llegó a Nueva York buscando una historia sobre okupas. Viajó en 1995 para continuar sus estudios de cine en The New School y, como muchos latinoamericanos que aterrizan en esa ciudad, atravesó la experiencia contradictoria del desarraigo y la fascinación por una metrópoli infinita y la soledad de estar lejos de casa. Dos años después, una invitación cambiaría el rumbo de su trabajo documental.

Su amigo Ricardo Peña la llevó a Umbrella House, un edificio ocupado en el Lower East Side de Manhattan que había sido transformado por inmigrantes, artistas y personajes sin vivienda en una comunidad improvisada, caótica y profundamente solidaria. Allí, entre paredes cubiertas de grafitis, escaleras intervenidas y apartamentos sin calefacción, Santamaría encontró algo más que un escenario urbano, descubrió una manera alternativa de entender la convivencia.

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Esa experiencia se convirtió, décadas más tarde, en Squatters / Okupas, un largometraje documental que toma distancia de la mirada estigmatizante sobre las ocupaciones ilegales y se concentra en las vidas que surgieron dentro de esos espacios. La película tendrá su premiere en Colombia este 7 de mayo de 2026 en el Centro Cultural Skandia de Bogotá, en una coyuntura marcada por discusiones globales sobre vivienda, migración y transformación urbana.

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El proyecto comenzó de manera pequeña. Santamaría realizó primero un cortometraje de diez minutos sobre Umbrella House. Pero la reacción del público le reveló que había una historia mucho más amplia detrás de esos corredores deteriorados y de esas vidas suspendidas en la incertidumbre. En conversación SEMANA, Santamaría asegura que “la historia conmovía profundamente al público, que siempre quería saber más. Poco a poco fueron apareciendo nuevos personajes, y cada entrevista me llevaba a otra. Empecé a descubrir más material de archivo, películas en 16 mm, videos, fotografías, que ellos mismos iban rescatando. Fue en ese proceso cuando Umbrella House comenzó a expandirse”.

La aparición de Orlando, uno de los fundadores de Puerta 10, otro squat emblemático del barrio, terminó de abrir el universo narrativo. Él conservaba grabaciones realizadas durante años por los propios habitantes del edificio, material que terminó convirtiéndose en una pieza fundamental del documental.

Con el tiempo, la película dejó de ser únicamente el retrato de un edificio ocupado y pasó a convertirse en una memoria colectiva sobre inmigración, resistencia y pertenencia. También fue clave el acompañamiento del cineasta colombiano Luis Ospina, quien impulsó a Santamaría a pensar el proyecto como un largometraje.

Catalina Santamaría, cineasta y fotógrafa colombiana. Directora del documental Squatters /Okupas
Catalina Santamaría, cineasta y fotógrafa colombiana. Directora del documental Squatters /Okupas Foto: Catalina Santamaría
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El resultado es una película construida a partir de voces íntimas, relatos fragmentados y archivos personales que permiten entrar en la cotidianidad de quienes habitaron esos espacios al margen de la legalidad, pero también al margen del individualismo que domina las grandes ciudades.

Aunque el fenómeno squat suele analizarse desde perspectivas jurídicas o urbanísticas, Santamaría eligió otro camino: contar la dimensión humana de quienes levantaron esas comunidades improvisadas.

Desde el comienzo me interesó más contar la experiencia humana y emocional. Y, dentro de esa experiencia, el fenómeno social de los squatters aparecía de manera natural”, explica. La directora evita romantizar la precariedad. En el documental aparecen las dificultades materiales, los intentos de desalojo y las tensiones constantes con las autoridades. Sin embargo, también emerge una estructura de apoyo mutuo que terminó convirtiendo esos edificios abandonados en espacios de protección colectiva.

Todos participaban en la reconstrucción del edificio. Era un trabajo colectivo que exigía organización, compromiso y responsabilidad. En esa mezcla de fragilidad y cooperación encontré algo muy potente: una forma de convivencia basada en el apoyo mutuo, donde el sentido de comunidad no era una idea no más, sino una práctica cotidiana”, señala.

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Catalina Santamaría, cineasta y fotógrafa colombiana. Directora del documental Squatters /Okupas
Catalina Santamaría, cineasta y fotógrafa colombiana. Directora del documental Squatters /Okupas Foto: Catalina Santamaría

Esa dimensión comunitaria es uno de los elementos más poderosos de Squatters / Okupas. Las puertas abiertas, los trabajos compartidos y las fiestas organizadas dentro de edificioscasi destruídos contrastan con la dureza de una ciudad donde el acceso a la vivienda siempre ha estado atravesado por profundas desigualdades.

La película también documenta la transformación del Lower East Side, una zona históricamente asociada a la inmigración y la contracultura que terminó absorbida por procesos de normalización urbana y presión inmobiliaria. Muchos de los antiguos squatters lograron legalizar sus viviendas después de años de negociación con la ciudad; otros regresaron a sus países o murieron. Los edificios cambiaron. El barrio también.

Imaginar otras formas de vivir

Catalina Santamaría, cineasta y fotógrafa colombiana. Directora del documental Squatters /Okupas
Catalina Santamaría, cineasta y fotógrafa colombiana. Directora del documental Squatters /Okupas Foto: Catalina Santamaría

Más de veinte años después de haber comenzado a registrar aquellas historias, Santamaría observa el fenómeno de los okupas como una experiencia que difícilmente podría repetirse en el presente. Las nuevas regulaciones y el endurecimiento de las políticas urbanas en Estados Unidos han reducido drásticamente estos espacios alternativos.

Los squats representaban otra forma de habitar la ciudad, más colectiva y menos regulada, lo que los hacía también más vulnerables frente a las transformaciones legales y urbanas. Aun así, creo que lo que surgió en esos espacios —las formas de comunidad, de autogestión y de resistencia— sigue siendo relevante hoy”, afirma.

Ahí radica la vigencia de Squatters / Okupas. Más allá de reconstruir una época específica del Nueva York de finales de los años noventa, el documental dialoga con debates contemporáneos sobre vivienda digna, migración y aislamiento urbano. Y lo hace desde una mirada profundamente latinoamericana, atravesada por la experiencia migrante de la propia directora.

Hoy en su reestreno en Colombia la cineasta asgura que “la historia le llegue al espectador colombiano de una manera cercana, que pueda reconocerse en ella, pero también que le abra la posibilidad de imaginar otros mundos y otras formas de vida. No solo en términos de vivienda, sino en la manera de construir comunidad, de compartir recursos y de pensar alternativas a los modelos más convencionales”, dice Santamaría.