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Esta mujer aparentaba tener 13 años pero tenía 33 y cometió terribles crímenes en Checoslovaquia
Esta mujer aparentaba tener 13 años pero tenía 33 y cometió terribles crímenes en Checoslovaquia - Foto: Tomado de Twitter @losdelaspelis

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La terrible historia de la psicópata que inspiró la película ‘La huérfana’

Una mujer que padecía una enfermedad, que la hacía ver como una niña de 13 años, fue capaz de cometer crímenes atroces por muchos años.

Para muchos amantes del cine de culto y de terror, la película La huérfana es un clásico que hace erizar a más de uno con las escalofriantes actitudes de una pequeña adoptada que resulta ser en verdad una mujer adulta con graves problemas mentales.

Lo que muchos no saben es que esta historia fue inspirada en un drama de la vida real protagonizada por Barbora Skrlová, una mujer checoslovaca que fue capaz de cometer terribles crímenes sin ser descubierta.

Skrlová nació en los años 70 en la entonces Checoslovaquia, pero la historia de su infancia y de sus verdaderos padres permanece como un misterio, ya que es poco o nada lo que se sabe de ellos.

La mujer padecía de una enfermedad llamada como hipopituitarismo, un trastorno que afecta la hipófisis y que no permite que una persona crezca, por eso, Skrlová siempre tenía la imagen de una niña inocente de 13 años, a pesar de ser mucho mayor.

Esto fue aprovechado por ella para cometer múltiples crímenes y pasar desapercibida, pues era una niña y no la relacionaban con ellos.

Hasta la fecha, no se conoce la cifra de los crímenes que habría cometido, pero se sabe que asesinó y abusó de varios niños en su país; ella nunca confesó sus crímenes.

Un día, Skrlová, que además tenía trastorno de identidad múltiple con rasgos psicopáticos, esquizofrénicos y violentos, decidió engañar a dos hermanas, que también tenían problemas mentales, para que la adoptaran.

En apariencia, Klara y Katherina Mauerová, junto con los dos hijos de una de ellas y Skrlová eran una familia feliz. Los vecinos y conocidos las describían como dos buenas mujeres con un hogar tranquilo y amoroso.

Manipuladora y controladora, Skrlová logró disuadir a las hermanas para que entraran a una secta llamada El Movimiento Grial, en nombre de la cual cometieron una infinidad de actos violentos como promiscuidad, canibalismo e incesto.

Motivadas por un supuesto hombre llamado ‘El doctor’, las mujeres realizaban extraños actos sexuales, protagonizaban orgías, actos de canibalismo y todo tipo de oscuros actos, que disfrutaba la Skrlová.

Aunque parecía que no podría haber algo peor, Skrlová empezó a sentir celos del amor que le profesaban las dos hermanas a los niños Jakub y Ondrej, de 10 y ocho años, sus hermanos adoptivos.

Así que, como siempre lo hacía, decidió convencer a las hermanas de que encerraran a los pequeños en una jaula y los torturaran.

Los actos de violencia contra estos dos pequeños fueron inhumanos, llenos de odio y violencia; los amarraban, quemaban con cigarrillos, pasaban desnudos varios días sin comer y viviendo entre sus propios excrementos.

Un día, los vecinos de las mujeres conectaron, sin querer, su sistema de seguridad con el de las hermanas y pudieron ver cómo era que vivían estos pequeños y los vejámenes a los que eran sometidos.

Los oficiales de policía llegaron a la vivienda y vieron que uno de los menores estaba desmayado, el otro en un estado de shock y había una tercera niña, llorando desconsolada en una esquina de la jaula.

Se trataba de la misma Skrlová que, aprovechándose de su apariencia de niña, se hizo pasar como una víctima más de las hermanas.

Uno de los pequeños finalmente murió en el hospital, mientras que el otro se encontraba muy débil para poder dar sus declaraciones.

Mientras tanto, Skrlová aprovechó un descuido de las autoridades y huyó rumbo a Noruega.

Cambio de identidad

En Noruega, la mujer de 33 años ya cambió su aspecto físico y, de hecho, pasó a llamarse Adam y cambió del género femenino al masculino.

Allí engañó a una familia para que la adoptara y la pusiera a estudiar en una prestigiosa escuela.

Sin embargo, las cosas no le salieron bien, ya que los docentes empezaron a sospechar de ella porque era extremadamente inteligente, introvertida y se negaba a realizar deportes en grupo.

Cuando revisaron sus antecedentes se dieron cuenta de que efectivamente no era Adam sino Barbora Skrlová y que era buscada por las autoridades en Checoslovaquia.

La capturaron y la acusaron, junto con las dos hermanas Mauerová, de los crímenes contra los menores de la familia.

Klara, madre de los niños, fue condenada a 12 años de cárcel, Katherina a 10, pero, increíblemente, Skrlová solo recibió cinco años de cárcel.

En 2011 apeló su sentencia y salió libre; hasta el momento nadie sabe de su paradero, pero su historia sirvió de inspiración para una de las cintas más populares de Hollywood.