En Chiquinquirá, la palabra tiene memoria. Desde el jueves 24 y hasta el sábado 26 de septiembre, escritores, estudiantes, periodistas, docentes y lectores se reunirán en el XLVII Encuentro Internacional de Escritores, una cita cultural que este año tiene un significado particular: por primera vez en décadas, el hombre que durante 46 años estuvo detrás de su organización no estará entre sus asistentes.
Raúl Ospina Ospina, periodista, escritor, historiador y gestor cultural, falleció el pasado 8 de febrero en Bogotá, a los 82 años. Nacido en Ortega, Tolima, llegó a Boyacá en 1963 y convirtió a Chiquinquirá en el escenario de buena parte de su vida profesional y cultural.
Ospina Ospina fue fundador y director del radioperiódico Bocunsa y, en 1982, creó la Fundación Cultural Jetón Ferro para garantizar la continuidad del Encuentro Internacional de Escritores.

Su muerte dejó un vacío evidente en la vida cultural de la región; pero también planteó una pregunta inevitable: ¿qué ocurre con una iniciativa cuando desaparece la persona que durante décadas fue su principal motor? La respuesta comienza a escribirse en esta edición número 47.
Un encuentro que cambia de generación, pero no de propósito
La Fundación Cultural Jetón Ferro asumió este año la tarea de mantener vivo un encuentro que nació ligado a la educación y que con el paso del tiempo se convirtió en un espacio de intercambio entre autores, estudiantes y comunidades. Su propósito institucional está relacionado con la promoción de la literatura, el fortalecimiento de los talentos jóvenes y la creación de espacios de acceso a la cultura. Su lema resume esa apuesta: “Porque la palabra nos hace ciudadanos del mundo”.
La edición de 2026 está atravesada por la memoria de Ospina Ospina. El programa contempla una noche de gala dedicada al periodista y escritor, con una semblanza a cargo del escritor Fabio Saavedra, la participación de Gustavo Torres Herrera, en representación de la Academia Colombiana de la Lengua, palabras de uno de sus hijos y la presentación de un video sobre su vida y obra.
También habrá una intervención musical de los hermanos Ospina Garzón, un concierto de violines de la Escuela de Música de Comfaboy Chiquinquirá y una experiencia artística concebida alrededor de la palabra, la memoria y el diálogo entre culturas.

No es un homenaje únicamente retrospectivo. La forma más concreta de preservar el legado de Ospina Ospina es continuar aquello que él convirtió en una tradición: poner a conversar a quienes escriben con quienes apenas comienzan a descubrir que también pueden hacerlo.
El periodista y escritor dedicó buena parte de su trayectoria a la formación. Según la Fundación Cultural Jetón Ferro, sostuvo durante décadas un taller permanente de redacción y ortografía por el que pasaron generaciones de periodistas y escritores. Su trayectoria literaria incluyó más de 15 obras entre poesía, novela y cuento, además de reconocimientos como la Orden del Roble y el Premio Nacional Prensa Nueva.

Pilar Quintana y una conversación sobre literatura
Entre los nombres centrales de esta edición está el de Pilar Quintana, una de las escritoras colombianas contemporáneas de mayor reconocimiento internacional. La autora caleña ganó en 2021 el Premio Alfaguara de Novela por Los abismos, obra en la que aborda la intimidad familiar y la infancia desde la mirada de una niña.
Quintana participará el viernes, 25 de septiembre, en un conversatorio con Clara Elvira Ospina, periodista y presidenta de la Fundación Cultural Jetón Ferro, además de hija de Raúl Ospina Ospina.
El encuentro entre ambas adquiere una dimensión especial. No será solamente una conversación entre una periodista y una escritora. Será también el diálogo entre dos mujeres vinculadas a una tradición cultural que este año enfrenta el desafío de continuar sin quien durante décadas fue su principal articulador.


La programación incluye, además, una conferencia de la escritora Susana Castellanos de Zubiría titulada “El viaje del héroe y la hechicera”, que tendrá lugar durante el acto inaugural.
La apertura comenzará con un desfile de escritores y colegios de Chiquinquirá, desde el Parque Guarín hasta la Plaza de la Libertad. Allí se desarrollará el acto protocolario con la participación de autoridades locales y representantes de la organización. Posteriormente, la Basílica de Nuestra Señora del Rosario será escenario del llamado “Concierto de la palabra”, a cargo de la Banda Sinfónica Nacional de Colombia.
La jornada continuará en el Auditorio Juan Pablo II del Centro Comercial Santa María, donde Clara Elvira Ospina Garzón instalará oficialmente el XLVII Encuentro Internacional de Escritores.

Literatura que sale de los auditorios
Quizás uno de los aspectos más significativos de la programación está en que los escritores no permanecerán encerrados en los escenarios habituales de los festivales literarios. El viernes, buena parte de los invitados se desplazará hacia colegios y universidades de Chiquinquirá y la región para participar en conversatorios, recitales y talleres.
Para estudiantes de sexto a undécimo habrá espacios dedicados al teatro, el periodismo, la narrativa y las escrituras creativas. Los niños de primaria, por su parte, tendrán un taller de creación literaria. La programación contempla también la participación de la Academia Colombiana de la Lengua, lecturas de cuentos y poesía y una conferencia del escritor uruguayo Fernando Chelle, titulada “Cadencias que el aire dilata en las sombras”.
