Esta producción recorre la vida de Rudi Haymann, un veterano de la Segunda Guerra Mundial y sobreviviente del Holocausto que, con 104 años y una lucidez admirable, ofrece un testimonio directo sobre los episodios más dramáticos del mundo contemporáneo.
El lanzamiento se realizó en coincidencia con el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, una fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2005 para honrar a las víctimas y promover la reflexión sobre la importancia de la memoria histórica.

Se trata de un testimonio en History 2 de resiliencia y paz nacido en Berlín en 1921 en el seno de una familia judío-alemana. Haymann experimentó la discriminación desde la llegada de Hitler al poder, culminando en su huida de Alemania a los 17 años tras vivir “la noche de los cristales rotos” y logrando escapar de campos de concentración.
Cruzó a pie Los Alpes y más tarde se asentó en Palestina. En 1942, se alistó en el Ejército Británico de Bernard Law Montgomery, sirviendo en África e Italia, y formó parte de las tropas aliadas que liberaron Roma.

En 1948, se reencontró con sus padres y hermana en Chile, quienes habían logrado escapar -igual que muchos otros lograron escapar a Latinoamérica-, aunque el resto de su familia no sobrevivió al Holocausto.
En Chile, Haymann forjó una destacada carrera como diseñador de interiores, convirtiéndose en un pionero en esta profesión.

Un mensaje para las nuevas generaciones
El documental fue realizado por la Escuela de Periodismo y Comunicación de la Universidad Finis Terrae de Chile, con una duración de una hora y diez minutos que condensa más de seis horas de conversación con el protagonista.
“Estoy sorprendido, gratamente por supuesto, de que esto pueda tener un mayor alcance, no por orgullo personal, sino porque experiencias como estas ojalá que puedan ser contadas y escuchadas, y entendidas por muchos para evitar la repetición de acontecimientos tan horribles como la guerra”, relata.

A sus 104 años, Haymann sigue activo, dando charlas y haciendo un potente llamado a trabajar por la paz, un mensaje que reafirma en el documental:
“Yo cambiaría que no haya guerra, es lo peor que puede haber. No hay ningún progreso, no hay ningún bienestar ciudadano o privado cuando hay guerra. Así que cualquier cosa para evitar la guerra es esencial y deseable y hay que ponerse a favor de esto”, sentencia.









