Netflix posicionó One Piece como uno de sus mayores proyectos de live action de los últimos años, una adaptación masiva de uno de los mangas y animes más populares del mundo.
La primera temporada, estrenada en agosto de 2023, arrasó en taquilla de audiencia: en sus primeros cuatro días sumó 18,5 millones de visualizaciones globales, lo que la convirtió en una de las series más vistas de la plataforma en 2023.
Ahora, con la segunda temporada a la vista, los números de arranque muestran una caída cercana al 40 % respecto a esa primera oleada de interés, un escenario que pone en duda la sostenibilidad de la apuesta a largo plazo de la serie.


La segunda tanda de One Piece llegó a Netflix el 10 de marzo de 2026 con ocho nuevos episodios, esta vez centrados en la etapa de llegada al Grand Line, el corazón de los mares del anime original. En la semana del 9 al 15 de marzo, la serie acumuló 16,8 millones de visualizaciones y alrededor de 136,2 millones de horas vistas, lo que la mantuvo como número 1 global en el Top 10 de la plataforma.


Sin embargo, el dato que preocupa dentro de la plataforma es el ritmo diario: la primera temporada alcanzó 18,5 millones de visualizaciones en cuatro días, lo que supone unos 4,6 millones de visualizaciones por día; la segunda temporada, con más días de estreno y un lanzamiento en martes, promedia cerca de 2,8 millones de visualizaciones diarias, una caída de casi un 40 % respecto al debut original.
Aunque 16,8 millones siguen siendo un número magnífico para cualquier serie de streaming, dentro del ecosistema de Netflix se interpretan como una señal de posible desinterés en la continuación de la trama.
La presión sobre la segunda temporada era enorme. La primera entrega no solo fue un éxito comercial, sino también crítico: la adaptación de Matt Owens y Steven Maeda, con Iñaki Godoy como Monkey D. Luffy, logró sumar 200 millones de horas vistas en su primer mes y se consolidó como uno de los puntales de la marca Netflix en 2023.

One Piece está basada en el manga de Eiichiro Oda y sigue la infancia de Luffy hasta la formación de los principales miembros de la tripulación del Sombrero de Paja, con un tono entre el humor absurdo y las batallas épicas que marcan la esencia del material original.
En medio de esta caída relativa en audiencia, la crítica especializada ha recibido la segunda temporada con entusiasmo. En Rotten Tomatoes, la segunda temporada alcanzó el 100 % de aprobación por parte de la crítica y un 99 % por parte del público.

Los episodios del Grand Line, llenos de personajes nuevos como Crocodile, Nico Robin y el Baratie, han sido elogiados por mantener el tono absurdo y emotivo del manga, al tiempo que elevan la escala de producción y efectos.
