La tensión que marcó el duelo entre Real Madrid y Benfica no terminó con el pitazo final. Horas después del compromiso, Vinícius Júnior se pronunció con contundencia sobre los hechos ocurridos en el Estádio da Luz, donde denunció insultos racistas durante el encuentro de Champions League.
El delantero brasileño utilizó sus redes sociales para expresar su inconformidad tanto por lo sucedido en el campo como por el manejo de la situación.
“Los racistas son, ante todo, cobardes”
En su mensaje, el atacante fue directo y no ocultó su indignación:
“Los racistas son, ante todo, cobardes. Necesitan ponerse la camiseta en la boca para demostrar lo débiles que son. Pero tienen, de su lado, la protección de otros que, en teoría, tienen la obligación de castigar. Nada de lo que pasó hoy es nuevo en mi vida ni en la de mi familia”.

Además, en declaraciones posteriores, reforzó su postura con otra frase contundente:
“Los racistas son cobardes, necesitan ponerse la camiseta en la boca para demostrar lo débiles que son”.
Durante el partido, Vinícius había informado al árbitro que el argentino Gianluca Prestianni le habría llamado “mono”, lo que provocó una interrupción cercana a los diez minutos mientras se activaba el protocolo correspondiente.

Críticas al protocolo y a la amonestación
El episodio se produjo poco después del gol que le dio la victoria al conjunto blanco (0-1). Tras la anotación, el brasileño fue amonestado con tarjeta amarilla por lo que se interpretó como un gesto hacia la grada local.
Sobre esa decisión y el procedimiento activado tras su denuncia, también fue enfático:
“Recibí una tarjeta amarilla por celebrar un gol. Sigo sin entender por qué. Por otro lado, simplemente un protocolo mal ejecutado que no sirvió de nada. No me gusta aparecer en situaciones como esta, más aún después de una gran victoria y cuando los titulares tienen que ser sobre el Real Madrid, pero es necesario”.
Las declaraciones del jugador vuelven a poner sobre la mesa el debate en torno a los mecanismos contra el racismo en el fútbol europeo. Mientras la serie continúa abierta de cara al partido de vuelta, la polémica sigue ocupando un lugar central fuera del terreno de juego.










