En una noche mágica del venezolano Jackson Chourio, los Brewers de Milwaukee machacaron este lunes 10-1 a los Rays de Tampa Bay y se avanzaron 3-0 en el global de la Serie Mundial, a sólo un triunfo del primer trofeo de Grandes Ligas de su historia.

La demoledora ofensiva de Milwaukee, que tomó una temprana ventaja de dos carreras, explotó en una descomunal quinta entrada de ocho anotaciones impulsada por el joven Chourio, autor de cuatro hits en el Tropicana Field de los Rays.
Los Brewers tendrán su primera oportunidad de coronarse en el cuarto juego del martes, mientras los Rays necesitan una milagrosa remontada que nadie ha conseguido en un Clásico de Otoño.
Sólo un equipo en la historia, los Medias Rojas de Boston en 2004, han conseguido levantar un 0-3 en contra en los playoffs. A esa gesta es a lo único que se pueden agarrar unos Rays que, frustrados ante la superioridad de Milwaukee, sacudieron este lunes su alineación con la sorpresiva suplencia del mexicano Jonathan Aranda.
Ni siquiera la esperada apertura del dominicano Freddy Peralta, ex lanzador de Milwaukee, impidió que los Brewers los mandaran a la lona con una exhibición que consagra su fabulosa temporada.
Milwuakee, que no jugaba la final de las Grandes Ligas desde 1982, fue el mejor equipo de la fase regular y en los playoffs barrió a los Dodgers de Los Ángeles, los vigentes bicampeones.
En total los Brewers encadenan ocho victorias consecutivas impulsados por un ataque irresistible en el que sobresalen Jackson Chourio, que este lunes conectó cuatro hits y remolcó una carrera, y el también venezolano William Contreras, con tres imparables y una anotación impulsada.
Con sólo 22 años, Chourio se convirtió en el quinto pelotero más joven en conectar cuatro imparables en un Clásico de Otoño y en el más precoz en comenzar una Serie Mundial con tres partidos de múltiples hits.
“Fue especial, sin duda”, declaró el bateador de Maracaibo. “Nos hemos estado preparando para este día, sin duda. Sabíamos que iba a llegar. Nos falta una más por asegurar mañana para completar la misión”.

Jackson Chourio, imparable
Tras dos derrotas por la mínima en Milwaukee, los Rays guardaban algunas esperanzas de resurgir frente a su público. Unas horas antes del partido, el mánager Kevin Cash sorprendió al dejar fuera de la titularidad al mexicano Aranda, uno de los mejores bates de Tampa Bay y autor de cuatro hits en esta eliminatoria.
Los Rays lo fiaron todo a la primera apertura de Freddy Peralta, el MVP de la Serie de Campeonato ante Cleveland, pero el dominicano se vio bombardeado desde la entrada inicial.
El ex lanzador de Milwaukee necesitó de la ayuda de Chandler Simpson, con una enorme atrapada tras chocar contra el muro, para salir ileso de las dos primeras entradas.

En el tercer inning Chourio derribó la puerta pegando su segundo hit y pasando después por la registradora tras un sencillo de Christian Yelich.
Sin respiro para Peralta, Contreras conectó otro imparable para remolcar la segunda carrera de Jake Bauers.
Mientras su ataque no arrancaba, Peralta cedió otro hit a Chourio en el inicio de una quinta entrada que acabó siendo de récord.
Aunque Tampa relevó a Peralta por Cam Booser, Chourio y Yelich sólo necesitaron de un sencillo de Brice Turang para anotar las dos primeras carreras y abrir una compuerta que Milwaukee explotó al máximo.
Ante la impotencia de los 40.000 aficionados, las carreras de los Brewers fueron cayendo hasta un total de ocho con dos outs, la mayor cantidad de carreras con dos outs en la historia de la Serie Mundial.
*Con información de la AFP.
