Ver lágrimas en un campo de fútbol es inusual, y más si no se trata de una lesión de gravedad o alguna derrota en un partido decisivo. Recientemente a quien se le vio cabizbajo y con sus ojos tristes fue a Néiser Villarreal, joya colombiana que fue a Cruzeiro de Brasil tras una polémica salida de Millonarios.
Allí el atacante ha llegado con la expectativa alta de marcar, ser protagonista y empezar a hacer méritos para dar el salto a la Selección Colombia de Mayores, así como a un equipo de Europa donde ya sonó.

Sus primeros meses de adaptación al balompié brasileño le han costado. Ese cambio de cultura futbolística no le ha permitido brillar como este anhela, lo que desencadenó en lágrimas de frustración durante el último partido del Mineirao que jugaron ante Pouso Alegre FC.
Tite, entrenador de Villarreal, lo puso como inicialista para dicho juego válido por la semifinal ida. El atacante permaneció en campo por 61 minutos, con un rendimiento que no alcanzó los 7.0 puntos.
Aunque el sacrificio por parte del delantero estuviese a pleno, no pudo capitalizar ninguno de los tres remates que sacó en la hora que tuvo acción. Su única chance creada tampoco culminó bien y vino la tristeza al ver que era el elegido para salir.

Néiser lloró en el banco de suplentes
Para Villarreal su salida del campo fue dolorosa. Aunque tuviera una buena actitud, el delantero vive del gol y la sequía que tiene lo llevó a llorar por no marcar. Tite se dio cuenta de la tristeza de su pupilo, al que se le acercó para intentar calmarlo.
Por unos cuantos segundos Néiser vivió su duelo sin escuchar las voces cercanas que lo alentaban.
Una vez culminado el juego con victoria de Cruzeiro, en rueda de prensa el estratega fue consultado por las lágrimas del colombiano. Tite arropó al joven de apenas 20, al que le tiene plena confianza para el futuro cercano en Brasil.
@futtdiario Neyser Villarreal chora ao ser substituído contra o Pouso Alegre #cruzeiro #neyservillarreal #pousoalegre #campeonatomineiro ♬ som original - FUTEBOL DIÁRIO
Mostrándose conocer del fútbol por su paso por varios clubes y selecciones, el DT blindó al colombiano, además de entender por qué se atacó a llorar apenas aalió.
“Imaginen a un joven que se muda a un nuevo país y llega a un club prestigioso como Cruzeiro, con expectativas altísimas, con ganas de jugar bien, y eso crea expectativas”, aseveró Tite.
Lejos de lanzarlo al frente y resposabilizarlo, lo que hizo el técnico fue creer que falta trabajo de su parte para que ‘Ney’ pueda ser eficaz en Brasil.

“Surgieron oportunidades, pero así es la vida. Jugó bien, la precisión llegará pronto. Surgieron las oportunidades. Y le toca al entrenador, que tiene más experiencia, inculcarle un poco más de calma”, hizo autocrítica el de 64 años.
Finalmente pidió apoyo a todos para el delantero colombiano: “Se trata de pedirle a la afición que lo abrace. Es joven, trabaja duro, no es descuidado, no es negligente, no se relaja. Es un chico de oro. Todos en la banca, no solo yo, lo trajimos, hablamos con él, lo trajimos para que estuviera con nosotros, porque estaba conmovido”.
