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Batalla campal entre hinchas del América y del Medellín en el Atanasio

Días después del caso en el estadio El Campín de Bogotá, hinchas se enfrentaron dentro y fuera del estadio Atanasio Girardot.


Usuarios en redes sociales reportaron enfrentamientos entre hinchas en el Atanasio Girardot en Medellín.

En las imágenes se pueden observar a los hinchas dentro de las instalaciones del estadio durante el partido Medellín vs América.

También circulan videos a las afueras del estadio donde se enfrentan con piedras y cuchillos.

Una vez el juez del partido dio el pitazo final, iniciaron los enfrentamientos entre las hinchadas de Medellín y América de Cali en las graderías del estadio.

Todo parece indicar que los aficionados del América intentaron robar algunas banderas que tenía la barra de Medellín, razón por la cual se desató el enfrentamiento que tuvo que ser controlado por las autoridades.

El encuentro terminó con la derrota del América de Cali 2-0.

Por el momento, las autoridades no han entregado información sobre personas heridas o daños dentro de las instalaciones del escenario deportivo.

Esta es la segunda riña que se presenta dentro de un estadio desde que se habilitó la asistencia del público y pone en duda el buen comportamiento que puedan tener las hinchadas en los escenarios deportivos.

La noche del martes 3 de agosto, miles de aficionados guardaban la esperanza de poder volver a ver en las canchas a sus equipos favoritos, los cuales no habían podido ver desde hace más de un año.

Sin embargo, el regreso del público a El Campín no fue el esperado por mucho y dejó una mancha negra en la historia del fútbol profesional colombiano y que ya abrió la puerta para fuertes sanciones a las dos hinchadas por su comportamiento.

Los enfrentamientos entre los hinchas de ambos equipos empezaron en la tribuna familiar, en presencia de menores de edad y luego se trasladó a la cancha convirtiéndose en un campo de batalla, mientras los jugadores descansaban del primer tiempo en el camerino.

El saldo de las riñas fue de tres aficionados heridos que fueron trasladados a centros asistenciales pero con un parte de tranquilidad pues se encuentran fuera de peligro.

Igualmente, el comandante de la policía de Bogotá, el general Eliécer Camacho, cuatro uniformados también resultaron heridos en medio de los desmanes y tras tratar de contener a la multitud enardecida.

En medio del caos, el ESMAD ingresó a las instalaciones del Campín para controlar a quienes estaban propagando actos de violencia mientras evacuaban a las personas atrapadas en los choques violentos.

Poco después, y para sorpresa de muchos, se reanudó el partido como si nada hubiese pasado, lo que generó críticas de diferentes usuarios en redes sociales.

Por el momento, se desconoce el estado en el que habrán quedado las graderías y la cancha del estadio pero, dadas las manifestaciones de violencia, es posible que haya daños en el mobiliario del escenario deportivo y en la grama de la cancha.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, lanzó una advertencia a los organizadores de los eventos deportivos asegurando que al tratarse de torneos de carácter privado son ellos quienes deben mantener la seguridad y la convivencia en el estadio.

“El estadio es de todos. Los torneos de futbol son privados. Sus organizadores se comprometen a usarlo cumpliendo condiciones de seguridad, logística y convivencia. A Bogotá le deben garantizar esas condiciones si lo quieren volver a usar. A Bogotá y a El Campin le deben cumplir”, dijo en su cuenta de Twitter.

Igualmente, afirmó que: “Afortunadamente los heridos están fuera de peligro. Pero es absolutamente inaceptable que haya un solo herido en un espectáculo que se supone es para exaltar el deporte y la convivencia. Los organizadores, equipos, barras y empresarios del futbol deben cumplir los requerimientos”.

Por otra parte, el presidente de la Dimayor, Eduardo Jaramillo, aseguró que este hecho va a generar consecuencias muy graves para el futbol colombiano.

En sus declaraciones, afirmó que: “Tenemos que trabajar para alejar a estos violentos de los estadios, no los queremos en el fútbol. Esto va a tener consecuencias muy graves para el fútbol colombiano”.