SEMANA: ¿qué expectativas tiene alrededor de la subasta de 5G, cuyo proceso inició en los primeros días de agosto?
RAMIRO LAFARGA: la expectativa es que sea una subasta ajustada a la realidad del mercado de telecomunicaciones colombiano. Con esto me refiero a que el precio del espectro tiene que ajustarse a los valores del mercado internacional. Para incentivar la participación en el proceso, deben también tomarse medidas frente a los altos niveles de concentración de mercado. Además, se debe adoptar una política pública que reconozca las dificultades municipales al momento de desplegar infraestructura y tener en cuenta el reto que representan los altos precios de terminales 5G en el país y en el mundo.

SEMANA: ¿consideran que es el momento para que Colombia incursione en esa tecnología o podría esperar?
R.L.: el 5G es una tecnología que, si se le da el uso correcto, aportará al desarrollo del país. Su aplicabilidad en el Internet de las cosas, ciudades inteligentes, educación, telemedicina y en la automatización de carros, drones, cadenas de producción e industrias, ofrece unas ventajas competitivas para el país.

Es necesario considerar que esta tecnología para su correcto funcionamiento requiere de fuertes inversiones de conectividad en fibra para las antenas y una mejor penetración de equipos terminales.
Sin embargo, es muy importante ajustar las expectativas que genera, ya que 5G no es una herramienta que vaya a aportar, al menos en el mediano plazo, al cierre de la brecha digital. Hoy en día el 40 % de la población colombiana no tiene acceso a banda ancha y para reducir este número se requiere continuar desplegando la tecnología 4G, esto es prioritario. Los operadores seguimos invirtiendo en expandir y mejorar la capacidad de nuestras redes 4G, tecnología en la que se basarán principalmente los servicios que disfrutan los clientes masivos.

SEMANA: ¿van a participar? ¿En qué condiciones?
R.L.: sí vamos a participar, pues somos una empresa que está a la vanguardia tecnológica y que hoy en día tiene 5 mil antenas propias en el país y ha construido la red más moderna de Colombia 100 % 4G. La inversión que hemos realizado se acerca al billón de dólares en dos años y medio de haber lanzado la operación, y estamos comprometidos a seguir apostándole al país. Es importante mencionar que toda la inversión en el sector de las telecomunicaciones proviene del sector privado y las condiciones para la subasta de 5G debe contar con características que fomenten la inversión.

Además, la presión de inversión para las empresas, considerando que los recursos son finitos, aumenta cuando se encuentran en curso trámites de renovación de permisos de uso del espectro que se usa para los servicios actuales. Una vez el Ministerio de las TIC, termine de publicar y definir las condiciones en las que se hará la subasta, las empresas tomaremos las decisiones que estimemos pertinentes.
SEMANA: en estos pocos días, ¿han observado los documentos que ha puesto el Gobierno para comentarios? ¿Tienen algunas observaciones al respecto?
R.L.: sí, el Ministerio de las TIC publicó el primer borrador con algunas de las condiciones de la subasta. Nos encontramos en etapa de estudio para presentar nuestras observaciones de esta etapa. Uno de los elementos más importantes es que las reglas de la subasta sean transparentes y equitativas para todos los jugadores. Este es un proceso que apenas comienza y durante el que se estudiarán varias propuestas a medida que vayan siendo publicadas.

SEMANA: ¿qué valor puede tener el espectro para el desarrollo de 5G?
R.L.: como lo advirtió la GSMA desde 2021, los precios del espectro en Colombia han estado por encima de los comparativos internacionales, lo que afecta en últimas la conectividad y a los usuarios del servicio. Creemos que para fomentar la inversión en el sector y tener un sano ambiente competitivo, debe revisarse de manera detallada la metodología con la que se definen los precios.
SEMANA: el proceso llega en un momento complejo para el sector. Es el único deflacionario, pero sus costos suben, las tasas están altas y el dólar volátil. ¿Cómo moverse frente a la subasta en medio de este panorama?
R.L.: así es. A esto, hay que sumarle que este semestre todos los operadores tenemos procesos de renovación de espectro y los recursos son finitos. Son unos meses complejos en donde se quiere hacer subasta del espectro 5G, subasta el espectro remanente de 4G y renovaciones, todo al mismo tiempo. Además, el espectro en sí mismo no genera valor, sino que requiere inversiones cuantiosas para ponerlo a disposición de los usuarios. Desde WOM seguiremos invirtiendo y apoyando la agenda de conectividad, pero la industria de telecomunicaciones debe actuar de manera estratégica, según las condiciones de mercado y la situación macroeconómica por la cual estamos atravesando.
SEMANA: ¿qué desafíos presenta la subasta desde el punto de vista de inversiones, costos, regulación y competencia?
R.L.: cualquier subasta implica un gran esfuerzo inversor no solo para acceder al espectro, sino también para explotarlo en beneficio de los usuarios. Colombia debe preguntarse qué mercado quiere: si uno en competencia en donde el beneficiado será el usuario y se reduzca la brecha digital o un mercado con fallas, estático y con un operador dominante que actúa ajeno a cualquier presión competitiva.
SEMANA: ¿qué opinión tienen de la operación que hicieron Tigo y Movistar en materia de compartición de redes?
R.L.: estamos de acuerdo con la compartición de infraestructura, ya que es un paso natural que debe dar el mercado. Sin embargo, las autoridades son las encargadas de garantizar que dicha operación se limite a una compartición de infraestructura y no afecte las condiciones de sana y leal competencia.
