El deterioro de la salud digestiva en Colombia se ha consolidado como un problema de salud pública. Factores como el estrés persistente, el sedentarismo y una alimentación con bajo consumo de frutas y verduras han incrementado los casos de malestar gastrointestinal. De acuerdo con estudios publicados en la Revista Colombiana de Gastroenterología, cerca del 30 % de los colombianos presenta este tipo de afecciones en algún momento de su vida.
Cifras de la Liga Colombiana contra el Cáncer indican que durante 2024 se reportaron más de 225.800 casos de enfermedades digestivas en el país. La entidad también señala que los tumores en órganos digestivos figuran entre las principales causas de muerte, en muchos casos asociados a una salud intestinal deficiente sostenida en el tiempo. A nivel mundial, el estreñimiento afecta al 14 % de los adultos y hasta al 30 % de las personas mayores de 60 años, con mayor prevalencia en mujeres.
En este contexto, en Colombia se desarrolló una solución científica orientada a recuperar el equilibrio de la microbiota intestinal. Se trata de Fibribion, un alimento funcional que combina el probiótico Bifidobacterium longum y la maltodextrina resistente a la digestión (FIBERSOL®-2). Según información de sus desarrolladores, la formulación busca actuar desde el origen del problema, favoreciendo la función intestinal y el metabolismo.
Eliana Valencia, cofundadora de la empresa que desarrolla el producto, explicó que el enfoque se centró en evitar efectos adversos frecuentes en otras fibras. “Trabajamos durante casi dos años analizando qué fallaba en otros productos y desarrollamos una fórmula que une una fibra de fermentación lenta que no inflama con probióticos fáciles de digerir y absorber por el intestino”, afirmó. Añadió que, “de esta forma, Fibribion logra recuperar el equilibrio del tracto digestivo sin estimularlo de forma agresiva”.
Investigaciones publicadas en la Revista de investigación en Alimentación y Nutrición y en Plos One señalan que la maltodextrina resistente puede contribuir a mejorar la regularidad intestinal, reducir picos de glucosa e insulina tras las comidas y aumentar la sensación de saciedad. Estas características han llevado a que se estudie su uso en personas con estreñimiento, alteraciones metabólicas o altos niveles de estrés.









