Aunque el Gobierno insiste en que, sobre el abastecimiento de ciertos energéticos en el país, las empresas acuden a la “asustaduría”, Andesco —cuyo presidente, Camilo Sánchez, presentó un estudio realizado con el Centro Regional de Estudios de Energía (CREE), liderado por Tomás González— sostiene que, si antes se estimaba que el déficit sería del 23 % en 2026, ahora los cálculos apuntan a que la cifra será mucho mayor, por encima del 39 %.
En 2027, entre tanto, si no se toman medidas para enfrentar el desfase entre la oferta y la demanda, el déficit podría llegar al 58 %.
“Hay probabilidad de que la situación crítica del abastecimiento de gas natural en Colombia se consolide a partir de los años 2026 y 2027″, según la conclusión del estudio de CREE.

Sánchez, aunque celebró algunos hechos recientes —como que la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), tras múltiples tropiezos y tres años y medio de intentos, finalmente esté operando con su equipo completo—, advirtió que tomar malas decisiones termina pasando factura. Como ejemplo, citó un estudio de Promigas y Fedesarrollo, según el cual no haber continuado con la exploración de nuevos yacimientos le costará al país 114 billones de pesos. Además, recalcó que ya se comprobó que importar gas resulta más costoso y, aun así, se permitió la pérdida de soberanía energética, algo inédito en Colombia, pues este había sido históricamente uno de los servicios más estables.

El directivo de Andesco cuestionó los decretos y los mensajes que viene emitiendo el Gobierno, al considerar que juegan con las expectativas del país. Como ejemplo, mencionó el anuncio según el cual en unos dos años se traería gas desde Venezuela, con la promesa de que sería más barato. Sin embargo, en el sector existe la percepción de que ese escenario no será sencillo, incluso si el vecino país logra recuperarse —ya sin Nicolás Maduro—. Esto, en parte, porque la reconstrucción de la infraestructura necesaria para transportar el gas hacia Colombia requerirá cuantiosos recursos y porque la crisis fiscal heredada podría tardar en superarse.
Sugieren aprovechar el ‘fracking’
En un contexto en el que el actual Gobierno se declaró enemigo del fracking —la técnica de extracción de hidrocarburos mediante fracturación hidráulica—, tanto Sánchez como González coincidieron en que, si se retomara con mayor decisión, Colombia podría recuperar rápidamente el deteriorado nivel de sus reservas, más aún cuando esta práctica ya se utiliza en los proyectos costa afuera del país. De contar con 13,9 años de reservas en 2011, se pasó a apenas 5,9 años en 2024, una caída estrepitosa, según advirtió el director de la CREE.
“Se multiplicaría entre dos y cuatro veces la posibilidad de aumentar el gas”, sostuvo González. Y agregó: “El problema de no llenar el tanque a tiempo —acumular reservas— nos tiene en la estrechez de gas actual. Las importaciones son la llanta de repuesto y las estamos gastando”.

El futuro preocupante que advierten los expertos está relacionado con los constantes cambios en las reglas de juego, según señaló Sánchez. Como ejemplo, mencionó la norma incluida en la emergencia económica para las hidroeléctricas, a las que se les impone un costo adicional del 12 % mediante un nuevo impuesto y, además, se les limita la posibilidad de trasladar más de la mitad de ese incremento al consumidor final.
