Una semana intensa en el Congreso de la República, han vivido tanto los funcionarios del gabinete del presidente Abelardo De La Espriella, como los parlamentarios de varias de las comisiones del Legislativo.
Todo, por cuenta del proyecto de Presupuesto para 2027, iniciativa que empezó en medio de un ambiente complejo, pero que ahora parece tener el camino despejado para que durante la próxima semana, sea aprobado el monto, por 635 billones de pesos.
Cada ministerio ha pasado por el banquillo, en el que los funcionarios que lideran las distintas carteras, exponen las razones de sus preocupaciones con los recursos previstos para el año entrante.

La ministra de Trabajo, Natalia López, no fue la excepción. Su turno fue este miércoles 9 de septiembre, y arrancó su intervención describiendo las realidades de gastos en personal que, a su juicio son “en demasía”. Se refería a la existencia de 1.000 contratistas que están hasta el 31 de diciembre en el Ministerio; además de 2272 funcionarios de planta, de los cuales, 103 son de libre nombramiento y remoción.
Si bien, las metas que tienen en esa cartera es encaminarse hacia la formalización laboral, López no dejó de mencionar que hay contratistas que ni siquiera viven en el país y reciben sueldos.
Con esa prerrogativa, la ministra planteó las necesidades presupuestales que tienen para el próximo año, en el cual, las relacionadas con gastos de personal están cubiertas en un 100 % y corresponden a 295.000 millones de pesos.
Según López, el presupuesto del Ministerio está comprometido en un 98 %, lo que hace que quede poco margen para inversión. No obstante, tienen una partida que cubrirá 22 proyectos.
La cartera que lidera López tiene asignado 66,9 billones de pesos, la mayor parte de los cuales son para el sistema público de pensiones que maneja Colpensiones: 58,17 billones. En ese componente hay un déficit de 4,85 billones de pesos, según refirió la funcionaria ante las comisiones económicas en las cuales se debate el proyecto de presupuesto para el próximo año.
