Uno de los principales operadores de restaurantes Wendy’s en Estados Unidos atraviesa una de las etapas más complejas de su historia. Meritage Hospitality Group, empresa con sede en Michigan, presentó una solicitud de protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 de la legislación estadounidense, en un intento por reorganizar sus finanzas y evitar un mayor deterioro de su negocio.

La compañía administra 314 establecimientos de Wendy’s distribuidos en 15 estados y cuenta con una plantilla cercana a los 9.000 trabajadores. Pese a la solicitud judicial, su intención es mantener los restaurantes en funcionamiento mientras avanza el proceso de reestructuración.

La decisión se produjo en medio de un enfrentamiento con la cadena de comida rápida, que busca poner fin a los acuerdos que permiten a Meritage operar bajo su marca.
Pérdidas y costos crecientes presionaron el negocio
Los resultados financieros de Meritage reflejan la magnitud de sus dificultades. Durante 2025, la empresa registró pérdidas netas de 31,5 millones de dólares, frente a ganancias de 8 millones de dólares el año anterior. En ese mismo periodo, sus ingresos disminuyeron un 7,6 %, hasta situarse en 617,7 millones de dólares.
Entre los factores que habrían afectado su desempeño se encuentran el encarecimiento de la carne de res, la reducción del flujo de consumidores y las estrategias comerciales basadas en descuentos, que presionaron los márgenes de rentabilidad.
Ante este panorama, la operadora comenzó a reducir su presencia física y a ajustar sus servicios. Cerca de 60 restaurantes Wendy’s fueron cerrados desde finales de 2025, mientras que algunos establecimientos modificaron o eliminaron la oferta de desayunos.
Estas medidas buscaban disminuir los gastos y mejorar los resultados de cada local. Sin embargo, las dificultades financieras persistieron y llevaron a la compañía a recurrir a la protección judicial.
La disputa contractual con Wendy’s
La crisis financiera coincidió con el deterioro de la relación entre Meritage y la cadena de hamburguesas. Wendy’s sostiene que el operador mantiene obligaciones económicas pendientes y reclama aproximadamente 146,9 millones de dólares, una suma que incluye regalías impagas y cargos relacionados con la continuidad de las operaciones de los restaurantes.

La empresa franquiciada, por su parte, cuestiona la terminación de los contratos y defiende su derecho a seguir operando los establecimientos durante el procedimiento judicial.
La solicitud de bancarrota se presentó el 17 de septiembre de 2026, un día después de que Wendy’s comunicara su intención de finalizar los acuerdos comerciales. La controversia deberá resolverse en el ámbito judicial, donde ambas partes defienden posiciones distintas sobre la vigencia de los contratos.
El desenlace podría determinar si Meritage conserva sus establecimientos, si algunos pasan a manos de otros operadores o si se producen nuevas modificaciones en la red de restaurantes.

El futuro de los restaurantes y sus trabajadores
La continuidad de las operaciones constituye uno de los principales objetivos de Meritage durante la reorganización. La compañía busca mantener el servicio a los clientes y gestionar el pago de los salarios mientras el tribunal evalúa sus solicitudes.
No obstante, la protección bajo el Capítulo 11 no significa que la empresa haya superado sus problemas ni garantiza que todos los restaurantes permanezcan abiertos. El procedimiento permite negociar obligaciones y desarrollar un plan de reorganización, sujeto a las decisiones judiciales y a las condiciones financieras del negocio.
