GeoPark considera que Venezuela ofrece una oportunidad para aumentar de forma sustancial su producción de petróleo, pese a los riesgos políticos, regulatorios y operativos que todavía rodean al país. Así lo explicó Felipe Bayón, CEO de la compañía, en una entrevista concedida a la emisora La FM, después de la firma de un contrato con PDVSA para participar en la reactivación del bloque Bare, ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco.
El principal argumento de la empresa es el potencial productivo del activo. El campo produce actualmente cerca de 11.000 barriles diarios y el plan es llevarlo a un rango de entre 85.000 y 95.000 barriles por día. Bayón señaló que se trata de una zona en la que ya hubo inversiones, existe infraestructura y trabaja personal con experiencia, lo que permitiría concentrar los esfuerzos en recuperar producción en lugar de comenzar una operación desde cero.

La inversión también coincide con la estrategia de crecimiento de GeoPark. La compañía produce entre 27.000 y 28.000 barriles diarios en Colombia, principalmente en Casanare y Putumayo, y ya supera los 4.000 barriles diarios en Vaca Muerta, Argentina. Con la operación venezolana, Bayón calcula que GeoPark podría alcanzar entre 75.000 y 85.000 barriles diarios en 2030, cerca de tres veces su producción actual.
¿Por qué asumir el riesgo de entrar a Venezuela? Bayón mencionó, en primer lugar, los vínculos históricos, familiares y comerciales con ese país. También considera que existen oportunidades para participar en la recuperación de distintos sectores de esa economía.

El segundo factor es técnico. GeoPark tiene experiencia en la explotación de crudos pesados y espera trasladar al bloque Bare el conocimiento acumulado en sus operaciones en Colombia. Para la compañía, la posibilidad de trabajar con el personal que actualmente opera el campo y con los equipos técnicos de PDVSA reduce parte de los desafíos de la puesta en marcha.
Bayón reconoció que la decisión exigió una revisión detallada. Según dijo a La FM, desde marzo y abril la empresa analizó los componentes operativos, técnicos, regulatorios y jurídicos del negocio. El ejecutivo afirmó que viajó entre ocho y nueve veces a Venezuela durante ese proceso y que la compañía está cómoda con las condiciones pactadas.

El contrato todavía debe cumplir una etapa de 120 días antes de hacerse efectivo. En ese periodo deberán definirse asuntos como el uso de la infraestructura, la comercialización del crudo y la incorporación de personal de PDVSA a la operación. Bayón sostuvo que el proceso se ha adelantado dentro del régimen de cumplimiento de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos, conocida como OFAC.
Durante la entrevista también fue consultado por la inestabilidad política venezolana y por las críticas a los negocios celebrados con sus autoridades. Bayón respondió que GeoPark está trabajando con el Gobierno y con PDVSA, y defendió la inversión como una forma de aportar capital, conocimiento, impuestos, regalías y actividad económica.

El ejecutivo sostuvo que Venezuela requiere inversión para recuperar su economía, no solo en petróleo y gas, sino también en otros sectores. Según su explicación, el ingreso de GeoPark permitiría aplicar la experiencia adquirida en Colombia y generar mejores condiciones en las zonas cercanas a la operación.
Su argumento se concentra, por tanto, en una combinación de escala, experiencia técnica y activos ya desarrollados. Venezuela ofrece a GeoPark la posibilidad de crecer con mayor rapidez que mediante proyectos nuevos, pero la meta dependerá de que la empresa pueda cumplir el cronograma, asegurar la comercialización y manejar los riesgos regulatorios y políticos.
