La llegada del Grupo Gilinski al negocio petrolero de Venezuela se convirtió en una señal de confianza y una gran oportunidad para los dos países y los empresarios colombianos.
En una reunión, este viernes, 4 de septiembre, se firmó un acuerdo entre Jaime Gilinski y la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, para desarrollar el campo Bare, en la faja petrolífera del Orinoco. La mandataria interina destacó la entrada de capital colombiano y planteó la operación como parte de una mayor cooperación económica entre las dos naciones.
“Me alegra mucho que este acuerdo y las otras inversiones que el grupo está haciendo en el país se sumen para abonar la buena cooperación entre países hermanos como Venezuela y Colombia”, afirmó Rodríguez. También calificó el interés del conglomerado colombiano como “una buena señal” y sostuvo que muestra confianza “en el país, en las leyes del país, en los reglamentos del país”.
Suscribimos un importante Contrato de Participación Productiva de Hidrocarburos con el Grupo Gilinski de Colombia,que apuesta por Venezuela y se suma al fortalecimiento de nuestra industria petrolera.
— Delcy Rodríguez (@delcyrodriguezv) September 4, 2026
Seguimos avanzando hacia mayor producción y más bienestar para nuestro pueblo pic.twitter.com/yVfGJCok0L

El mensaje apunta a atraer más inversión en momentos en los que Venezuela busca recuperar su industria petrolera. Rodríguez resaltó especialmente el origen colombiano del inversionista: “Me emociona mucho que sea una empresa de Colombia quien se sume también a ese plan de recuperación de nuestra industria petrolera”. Y cerró planteando que ambos países puedan “seguir adelante”, fortaleciendo sus relaciones económicas.
La apuesta del Grupo Gilinski será a largo plazo. Jaime Gilinski, presidente del conglomerado, afirmó que “cuando el Grupo Gilinski decide invertir en un país, lo hace pensando en décadas, no en trimestres”. Señaló que aportará capital y experiencia técnica: “No llegamos como observadores cautelosos, llegamos como socios convencidos”.

El vehículo del acuerdo será GeoPark, petrolera con operaciones en Colombia y Argentina. El negocio se concentra en Bare, un campo de crudo pesado que actualmente produce cerca de 11.000 barriles diarios, pero cuyo potencial máximo es estimado por la compañía entre 85.000 y 95.000 barriles diarios. El activo cuenta con unos 1.100 pozos y alrededor de 15.700 millones de barriles de petróleo original in situ.
La operación se estructuró mediante un contrato de participación productiva (CPP) por 25 años con Pdvsa Petróleo. GeoPark será el operador y deberá financiar el 100 % de las inversiones de capital contempladas en los planes aprobados. A cambio, tendrá una participación económica neta de 65 %, además de derechos para comercializar directamente los hidrocarburos y acceder a la infraestructura del campo.

El objetivo técnico es aumentar el factor de recobro de Bare, actualmente entre 4 % y 5 %, hasta un rango de 8 % a 9 %. El plan contempla para GeoPark una producción neta acumulada de unos 400 millones de barriles.
En una reunión este viernes entre Jaime Gilinski y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, la mandataria invitó a los empresarios colombianos a invertir en Venezuela. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/QTAOwzm78T
— Revista Semana (@RevistaSemana) September 4, 2026
La transacción tiene además un componente corporativo que cambiará el control de GeoPark.
La sociedad que controla Bare mediante un CPP con Pdvsa pertenece al Grupo Gilinski. GeoPark tiene el 5 % de esa sociedad y, una vez se perfeccione el contrato —proceso que puede tardar hasta 120 días—, adquirirá el 95 % restante. Esa compra la pagará mediante la emisión de 42,1 millones de acciones a un precio de 12,22 dólares cada una.
Así, una vez concluida la operación, el Grupo Gilinski aumentará su participación en GeoPark a 56,3 % y se convertiría en su accionista controlante; esa participación podría llegar a 58,4 % bajo determinadas condiciones.

El conglomerado también prevé lanzar una oferta pública de adquisición por hasta 100 millones de dólares, a 12,22 dólares por acción, para dar una alternativa de liquidez a los actuales accionistas.
Gilinski resumió el alcance de la apuesta: “Creemos firmemente en Venezuela y en la capacidad de recuperación de su industria petrolera”. Para Rodríguez, la llegada del grupo colombiano puede ser apenas el comienzo de una mayor participación empresarial de Colombia en la recuperación económica venezolana.
