La Cooperativa Central de Cafeteros del Huila (Coocentral) le apostó a la agroindustrialización y a la exportación directa de cafés especiales para transformar su modelo de negocio y mejorar las condiciones de los productores asociados. Así lo explicó Luis Mauricio Rivera, gerente general de la organización, en entrevista con SEMANA, en la que también se refirió a los desafíos del sector frente a la fluctuación del dólar, las condiciones de competencia en las zonas rurales y la sostenibilidad de la caficultura.
La cooperativa, que durante décadas se dedicó a comprar café pergamino y entregarlo a sus clientes, decidió incursionar en nuevos segmentos para responder a la reducción de los márgenes de intermediación.
“Decidimos romper el paradigma y cambiar la historia, apostarle en contra de todo el mundo a la agroindustrialización, a creer que la agroindustria podía ser posible y sacamos nuestra marca de café tostado y, paralelamente, empezamos a exportar café directamente a todos los mercados del mundo: cafés especiales”, afirmó Rivera.
Según el gerente, seis años después de tomar esa decisión, la transformación ha permitido fortalecer la viabilidad de la organización y ampliar sus perspectivas de crecimiento. También destacó el acompañamiento que reciben los productores mediante el suministro de insumos, asistencia técnica, crédito y certificación de fincas.
“Lo más importante es que hemos conseguido que los productores de café tengan en nuestra organización las herramientas para ser sostenibles. Pueden producir más café porque les damos todos los insumos, asistencia técnica, crédito, certificación de fincas, etcétera. El trabajo y la historia han demostrado que mejoran sus ingresos, su productividad y producen cafés de mejor calidad”, señaló.
La participación en ferias también hace parte de esta estrategia, pues permite establecer relaciones con compradores y clientes de distintos mercados.

Los retos frente al nuevo Gobierno y la tasa de cambio
Rivera manifestó que uno de los desafíos para la cooperativa es competir en condiciones similares a las de otros comercializadores de las zonas rurales, donde, según indicó, la informalidad y la ilegalidad afectan el desarrollo de las empresas que operan bajo las normas.
Al referirse al Gobierno anterior, sostuvo que la circulación de recursos en las zonas rurales generó dificultades para la actividad formal. “Eso hizo que nuestra actividad estuviese complicada y competitiva contra los actores informales del mercado, y eso nos tuvo en una competitividad bastante difícil”, afirmó.
Frente al nuevo Gobierno, señaló que la cooperativa está a la expectativa de las medidas que se adopten para respaldar a las organizaciones legales que generan empleo y desarrollo en el campo.
“Nosotros somos una organización de productores, una empresa legal que genera empleo y desarrollo. Esa legalidad en las zonas rurales es muy compleja con la informalidad y la ilegalidad. Entonces, esperemos que el Gobierno nos dé una mano para que nuestros modelos puedan ser competitivos y puedan competir en las mismas condiciones que cualquier comercializador de las zonas rurales”, expresó.
Otro de los asuntos que le preocupa es la caída del dólar, por sus efectos sobre los sectores exportadores. Rivera advirtió que una mayor revaluación del peso podría comprometer la viabilidad económica de actividades como la caficultura, la floricultura y la piscicultura.
“Eso es una amenaza muy grande hoy para la caficultura, para la floricultura, para la piscicultura, para todas las actividades que exportan desde Colombia”, dijo.

En su opinión, el Gobierno deberá encontrar un equilibrio que favorezca la economía nacional sin perjudicar a los productores rurales. “En la medida en que baje más el dólar, vamos a perder viabilidad. Las empresas cafeteras, las empresas floricultoras, todas las que dependen del precio del dólar, si se revalúa más el peso y si llega, por ejemplo, a 1.800 o 1.900 pesos, como llegó en algún momento, es una amenaza gigantesca hoy para la actividad del café”, advirtió.
Sobre el impacto del terremoto del 10 de agosto en el Huila, el gerente señaló que la infraestructura de la actividad cafetera del departamento no sufrió afectaciones graves. Aunque reconoció que el evento generó temor, aseguró que la región no registró daños de la magnitud reportada en otras zonas del país.
El papel de las mujeres en la caficultura
Rivera también destacó el trabajo que Coocentral comenzó hace una década para promover la participación de las mujeres en la producción cafetera. El proyecto incluyó procesos de formalización, capacitación, educación y formación en calidad y autoestima.
“Las mujeres estaban en sus casas, olvidadas, no se conocía nada de ellas. Iniciamos un proceso de formalización, capacitación, educación, trabajo en la calidad y en la autoestima”, recordó.
Según explicó, la iniciativa ha contribuido a que miles de familias transformen sus dinámicas productivas y a que más mujeres asuman posiciones de liderazgo en el sector.
“Hoy podemos decir que hemos transformado la vida de miles de familias, porque la mujer se ha empoderado, se ha dedicado a la producción de café y trabaja en equipo con otras mujeres”, afirmó.
El gerente añadió que la cooperativa comercializa café producido por mujeres y que este llega a diferentes mercados internacionales. Para Rivera, estos procesos representan un avance en la equidad de género dentro de una actividad que históricamente ha tenido una participación predominantemente masculina.
“Hoy en día, gracias a Dios, la mujer cafetera es visible”, señaló.

La calidad como apuesta de futuro
De cara a los próximos años, Coocentral mantendrá su estrategia de mejorar la productividad por hectárea y la calidad del grano, al tiempo que fortalecerá la comercialización de café tostado, las exportaciones y las relaciones con sus aliados comerciales.
Rivera indicó que el propósito es mejorar las condiciones de vida de los productores y responder a desafíos como la escasez de mano de obra, el envejecimiento de la población cafetera, las condiciones climáticas y los problemas de seguridad.
“Vamos a mejorar la calidad de vida de esas personas y vamos a hacer sostenible la caficultura. Esa es la apuesta: hacer que todos nuestros productores sean sostenibles y puedan vivir como hoy lo hacen miles de la caficultura”, explicó.
En ese contexto, destacó la demanda de café de calidad como una oportunidad para el sector colombiano. A su juicio, las características del grano nacional y sus métodos de producción permiten diferenciarlo frente a otros países productores.
“La suavidad de nuestro café es única en el mundo y ahora, con la posibilidad de la producción de varietales, de cafés especiales y de cafés de proceso, le ofrecemos al mundo una variedad de sabores, una diversidad de olores y cualidades del café que, definitivamente, comparadas con las de Brasil o las de otros países productores, marcan la diferencia”, afirmó.

Rivera agregó que esa diferenciación se refleja en el precio que recibe el café colombiano en los mercados internacionales. Según explicó, el grano nacional obtiene actualmente un diferencial de entre 30 y 40 centavos de dólar por libra frente al de otros países productores, como Honduras y Perú.
Para el gerente, mantener esa ventaja dependerá de fortalecer la productividad y la calidad, así como de garantizar que los caficultores cuenten con las condiciones necesarias para continuar en la actividad.
