En el marco de una nueva cátedra de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, que lleva su nombre, el empresario Luis Carlos Sarmiento Angulo hizo un llamado contundente a convertir el desarrollo de la Orinoquía en una prioridad nacional, destacando su potencial productivo, energético y estratégico para el futuro del país.
Durante su intervención, el mayor banquero del país resaltó el papel fundamental de la academia en la formación de profesionales capaces de transformar el territorio. Subrayó que la ingeniería será clave en los próximos años para impulsar proyectos de gran escala, especialmente en regiones históricamente rezagadas.

Sarmiento centró su discurso en la Orinoquía colombiana, una región que abarca cerca de 53 millones de hectáreas —equivalente al 46 % del territorio nacional— pero que presenta una de las densidades poblacionales más bajas del país. Según explicó, mientras el 94 % de los colombianos se concentra en la región andina y las costas, amplias zonas de los Llanos permanecen subutilizadas, pese a contar con condiciones favorables para el desarrollo agrícola, energético y de infraestructura.
El empresario advirtió que uno de los principales obstáculos para avanzar en este tipo de proyectos es la falta de continuidad en las políticas públicas, ya que muchos programas no trascienden los periodos de gobierno. En ese sentido, insistió en la necesidad de diseñar un plan maestro de largo plazo que articule esfuerzos entre el Estado, la academia y el sector privado.

Como referente internacional, mencionó los casos de Argentina y Brasil, donde el desarrollo de regiones como la pampa y el cerrado ha sido posible gracias a políticas sostenidas, inversión en infraestructura y estímulos al sector agroindustrial. Estos modelos, afirmó, evidencian que el crecimiento no responde a improvisaciones, sino a estrategias estructuradas y persistentes.
Asimismo, Sarmiento Angulo destacó que la Orinoquía no solo representa una oportunidad agrícola, sino también energética, en un contexto global marcado por el aumento de la demanda eléctrica y el avance de tecnologías como la inteligencia artificial. En este escenario, el país requiere diversificar sus fuentes de energía sin descuidar el aprovechamiento responsable de recursos como el gas y el petróleo.

Sarmiento Angulo hizo un llamado a fortalecer la seguridad y la presencia institucional en estas regiones, como condición indispensable para atraer inversión y garantizar el desarrollo social. “La ingeniería, la juventud y la visión de largo plazo serán determinantes para convertir este potencial en prosperidad”, inistió
El empresario, que ha sido benefactor de universidades como la Escuela de Ingenieros y la Universidad Nacional, señaló que, más allá de su pasión por el tema de la Altillanura su compromiso siempre ha sido impulsar sectores que ayuden al crecimiento del país, con empleos sostenibles y de calidad. “Y eso lo comprueban mis más de 70 años de trabajo por Colombia. Quiero que sigamos construyendo el país”, reiteró.
