La situación de la empresa agroindustrial colombo-venezolana Monómeros no es la mejor, pues aparte de la discusión sobre quiénes son los dueños de la firma, la compañía está presentando serias dificultades financieras.
Fuentes cercanas a Monómeros le dijeron a El Heraldo que la empresa se está quedando sin flujo de caja, debido a las dificultades que tiene para acceder a financiación por parte de la banca y a las restricciones para recibir materia prima por parte de sus proveedores.
Otro de los aspectos que no le hace bien a la situación financiera de la compañía es la incertidumbre y disputa política que hay a su alrededor, pues el Gobierno venezolano reclama que la firma es de ellos, mientras que la Superintendencia de Sociedades de Colombia la intervino y se apropió de esta semanas atrás.
Luego de la intervención de la SuperSociedades, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, propuso la devolución de la empresa química Monómeros, ubicada en Colombia, lanzando una advertencia para el gremio del agro en el país cafetero y poniendo en riesgo –incluso– la seguridad alimentaria, toda vez que esta empresa produce fertilizantes, que son claves para la siembra de productos agrícolas en el campo colombiano.

Desde el pasado 18 de agosto se conoció que, durante una jornada de trabajo del Consejo Superior de Economía, el mandatario propuso realizar de manera formal la solicitud para que le sea devuelto el control de la firma colombo-venezolana a la estatal Petroquímica de Venezuela, con el fin de reincorporarla a la cadena productiva nacional.
“Pido que se haga un documento de todos los productores venezolanos para que Jorge Rodríguez lleve como punto fundamental en la primera sesión del diálogo, la firma de un documento para que la empresa Monómeros se le regrese a su dueño: Pequiven (…) Si todo se está poniendo en su lugar, Monómeros debe volver a sus dueños, a su matriz, para que todos los productos vengan a Venezuela a contribuir en la recuperación económica e integral del país”, señaló Maduro.

Por otra parte, la intervención de la Supersociedades implica que esa entidad queda facultada para “ordenar los correctivos necesarios para subsanar una situación crítica de orden jurídico, contable, económico o administrativo”.
Según los alcances de la decisión, el control que podrá ejercer la Superintendencia es amplio. De acuerdo con lo establecido en la Ley 222 de 1995, que es la que contiene esta alternativa, la Supersociedades podrá –por ejemplo– “autorizar la colocación de acciones y verificar que la misma se efectúe conforme a la ley y al reglamento correspondiente”
Sobre la dificil situación financiera de la empresa, la expresidenta de la junta directiva de Monómeros, Carmen Elisa Hernández, le contó a SEMANA que la compañía debe por lo menos unos US$50 millones a los proveedores.

“Los últimos números que conocí fueron los del flujo de caja proyectado al cierre de julio, el cual vimos en agosto. De septiembre yo ya no tengo la actualización de los números. En ese momento estábamos alrededor de unos 50 millones de dólares en deuda con los proveedores y con una línea de crédito que nos había ayudado mucho. Esas líneas amplias de crédito son las que en este momento ya los proveedores cerraron”, dijo Hernández.
Hay que señalar que la empresa Monómeros completa cinco décadas de operación en Colombia. En nuestro país se encarga del suministro de casi la mitad de los fertilizantes, por lo cual la petición de Maduro de recuperar el control de la compañía, luego de que pasara a ser uno de los bienes en el exterior bajo la tutela del presidente interino Juan Guaidó (2019), causaría dificultades a la actividad productiva en el sector agrícola, que utiliza –por ejemplo– productos como el Nutrimón, un fertilizante de alta eficiencia agronómica.
