El presidente Abelardo De La Espriella explicó la decisión de decretar la emergencia económica con el objetivo de atender las consecuencias generadas por el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto.

Durante su pronunciamiento, el mandatario explicó que la medida busca permitir una respuesta rápida y efectiva del Estado ante la magnitud de la tragedia y garantizar los recursos necesarios para enfrentar la situación.
El decreto de Emergencia Económica es una decisión trascendental de Estado que nos permitirá atender con celeridad a las zonas afectadas, sin dilaciones ni trabas burocráticas.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) August 20, 2026
Movilizamos de manera inmediata todos los recursos y capacidades de la Nación para respaldar a las… pic.twitter.com/HtHvK9r3Mo
De la Espriella señaló que, en circunstancias financieras normales, una emergencia de esta naturaleza podría ser atendida mediante los mecanismos habituales del Gobierno, como el uso de herramientas presupuestales ordinarias y la ampliación de las apropiaciones del Presupuesto General de la Nación.
Sin embargo, afirmó que “Colombia atraviesa una situación fiscal excepcionalmente compleja que limita la capacidad de reacción inmediata del Estado”, destacó De La Espriella.
Según el presidente, actualmente una parte significativa de los ingresos tributarios del país está destinada al pago de la deuda pública. Explicó que “cerca de uno de cada tres pesos recaudados se utiliza para cumplir con estas obligaciones”, mientras que hace una década la proporción era aproximadamente de uno de cada seis pesos. Para el mandatario, esta realidad demuestra la presión que existe sobre las finanzas nacionales.

Además, De La Espriella indicó que la deuda bruta del país supera el 60 % del Producto Interno Bruto y que el déficit fiscal continúa representando un desafío importante para la economía nacional. En este contexto, calificó la situación financiera como una de las más difíciles que ha enfrentado Colombia en su historia reciente.
El presidente aseguró que la emergencia económica es una herramienta necesaria para responder a las necesidades surgidas después del terremoto y facilitar la movilización de recursos de manera extraordinaria.
También afirmó que el decreto será firmado junto con los ministros del despacho, quienes acompañarán las acciones del Gobierno para atender la crisis.

La decisión anunciada abre un nuevo escenario político y económico para el país, debido a que implica la adopción de medidas excepcionales frente a una combinación de factores: una tragedia natural de gran impacto y unas finanzas públicas con importantes restricciones.
De La Espriella concluyó que, “ante la gravedad de las circunstancias, el Estado debe actuar con rapidez, determinación y con instrumentos especiales que permitan brindar apoyo a las comunidades afectadas y avanzar en la recuperación de las zonas golpeadas por el terremoto”.
