Las nuevas previsiones que presentó el Ministerio de Hacienda, para establecer con qué cuenta en 2026 en materia de ingresos, gastos, deuda, crecimiento y otro, pusieron a correr a la calificadora Moody’s, que prontamente emitió su visión acerca de la propuesta del gobierno en el Plan Financiero para el año.
Hay que destacar que, de ese documento de planeación están pendientes muchos agentes del mercado, pues de ahí sacan sus conclusiones. Y en el caso de la calificadora Moody’s, le sirve de guía para tomar decisiones respecto a la nota que debe tener el país.
Luego de la revisión de las propuestas en el Plan Financiero 2026, Moody’s señala que, si bien hay una reducción del déficit, lo que se hará a partir de un menor gasto, todavía dicho déficit supera los objetivos establecidos por la regla fiscal, la cual fue suspendida en 2025.
Por lo tanto, la calificadora anticipa que “el país probablemente aumentará la deuda e este año”.

Gasto seguirá presionando cuentas fiscales
El escenario de las elecciones que se aproximan, en las que los colombianos escogerán un nuevo presidente para el cuatrienio, llevarían a una presión en el gasto, lo que continuará tensionando las cuentas fiscales, señala la calificadora.
No obstante a ello, sería conveniente que se continuaran aplicando medidas correctivas, pues, sin ellas, se debilitaría el perfil crediticio de Colombia, dijo Moody’s en un documento divulgado, en el que además resaltó los controles institucionales, que en definitiva, ayudan a moderar los cambios de política.
En ese contexto, citó lo analizado por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal-Carf, que estima necesario un ajuste de entre 3,5 y 4,5 % del PIB para poder alcanzar los objetivos fiscales para 2028, año en el que termina la suspensión de la Regla Fiscal.

En esto están alineados
Según Moody’s, las nuevas apuestas con el déficit fiscal, que será de 5,1 %, muy por debajo del 6,4 % registrado en 2025, “están alineadas con las expectativas del mercado. ”La disminución se debe, en parte, a previsiones de mayor PIB nominal, con la inflación ahora estimada en cerca del 6 %, frente al 3,2 % de lo presupuestado antes".
Dicha alineación está más acorde con la expectativa que hay acerca de que el incremento del salario mínimo en 23 %, ejerza una mayor presión sobre la inflación del año.

Ingresos optimistas
Pese a que el Ministerio de Hacienda redujo las previsiones de ingresos, para Moody’s, “siguen siendo optimistas, con la introducción de mayores impuestos supeditada a que los tribunales apoyen un decreto de emergencia económica”.
Pero además, de cumplirse, tampoco serían suficientes, pues el gasto tendrá una dinámica impulsada por las próximas elecciones presidenciales. En consecuencia, la calificadora señala que la contención del gasto probablemente recaerá en la nueva administración.
Ante ese panorama, la expectativa de Moody’s es que, en realidad, el déficit del gobierno se mantenga por encima de 6 % por tercer año consecutivo.
¿Y la calificación...?
Así las cosas, teniendo en cuenta que a una calificadora le interesa mucho el manejo de la deuda, estiman que estaría por encima del 58 %, lo que es “—apenas por encima de la mediana de gobiernos calificados Baa— desde 56,3 % en 2024, pero por debajo de nuestras proyecciones de 60 % hace un año".
