Este viernes, 30 de enero, la Cámara Colombiana de Infraestructura denunció, a través de un comunicado, la situación que se presenta con el Instituto Nacional de Vías (Invías), que cerró 2025 sin ejecutar más de 1 billón de pesos destinados a proyectos viales estratégicos, lo que comprometió la continuidad de al menos 60 obras clave para la conectividad y la productividad de las regiones.
Así lo reveló el primer análisis mensual de infraestructura a fondo, elaborado por la Cámara Colombiana de Infraestructura, que también detalló algunos números relacionados con los proyectos.
Dicho informe precisa que más del 60% de los proyectos a cargo del Invías registró una ejecución presupuestal promedio de apenas 17,6%, un nivel crítico en un año marcado por la restricción de liquidez del Estado y el bajo desempeño del sector transporte.
“Mientras la ejecución total del Presupuesto General de la Nación superó el 87% al cierre de 2025, el sector transporte apenas alcanzó el 46,3%, equivalente a 7,26 billones ejecutados de los $15,67 billones apropiados para la vigencia”, indicó la Cámara.

Además, precisan que, en términos presupuestales, este fue el sector productivo con el peor desempeño del Estado. Dentro de este contexto, el Invías concentró los mayores niveles de subejecución. Se estima que 62 proyectos, con una inversión prevista de 1,08 billones de pesos, cerraron el año con avances mínimos, pese a su carácter estratégico para la integración territorial.

¿Cuáles son los proyectos afectados por la baja ejecución?
Se encuentran corredores nacionales y regionales como los siguientes:
- Troncal del Magdalena
- Transversal del Caribe
- La vía Bogotá - Tunja - Duitama - Pamplona - Cúcuta
- Carretera Altamira - Florencia
El análisis también advierte la baja ejecución en recursos asignados al programa Caminos Comunitarios de la Paz Total, por unos $63.200 millones.

También el programa Colombia Avanza, con un recorte drástico de $156.000 millones a cerrar el año en $140.000 millones.
La CCI concluyó el informe detallando que resulta paradójico que la mayor subejecución de recursos se concentre en las regiones más marginadas y rezagadas del país. “Aquellas que el propio Gobierno ha señalado como prioridad de su agenda social”, indicó.
