Los aficionados al fútbol harían lo que sea para ir a ver en vivo los partidos de su preferencia en el Mundial 2026, cuya fecha, cada vez está más cerca.
La Copa, el preciado trofeo de los equipos participantes, se jugará esta vez, a partir del 11 de junio, en Estados Unidos, México y Canadá.
Aunque el dólar en Colombia se mantiene en niveles por debajo de los 4.000 pesos, los cálculos realizados por el Banco de Bogotá han apuntado a que se necesitarían entre 2,5 y 7 millones de pesos para adquirir los tiquetes de ida y vuelta, dependiendo del lugar al que vaya el usuario. Y eso, comprando de manera anticipada. El paquete completo, con hotel y entradas, estaría por los alrededores de los 20 a 28 millones de pesos.

En ese contexto, la mayoría de aspirantes a ver el mundial en vivo y en directo es la financiación, que, luego de la decisión del Banco de la República, de volver a subir las tasas de interés de referencia en 100 puntos básicos, lo que las deja en 11,25 %, la expectativa es que los créditos, principalmente de consumo -como en este caso- se pondrán intocables.
La otra posibilidad, que es la que sueña otro puñado de colombianos, es ver el espectáculo futbolero en el país, rodeado de los amigos, pero en una pantalla gigante. Es decir, se requiere comprar un televisor que deje ver cada detalle en alta definición. Aunque Fenalco estima que por el evento deportivo las ventas se podrían incrementar entre 30 y 50 %, también está en la mitad la financiación, pues no todo el mundo tiene para desembolsar entre 3,8 y 6,3 millones de pesos en promedio, para adquirir un nuevo televisor de más de 65 pulgadas.
El tema de la financiación, tampoco es algo que está a la vuelta de la esquina, aún si se decidiera tomar los créditos con tasas de interés altas. El Reporte de Inclusión Financiera revela que solo el 35,5 % de los adultos accede a crédito formal.

De ahí que, según afirma Daniel Garzón, CEO de Creditop, el dilema para ver el mundial, sin tantos apuros, se resuelve con las plataformas de financiación en punto de venta, que ahora emergen como alternativa.
Se trata de herramientas tecnológicas que permiten a los comercios ofrecer crédito inmediato a sus clientes justo al momento de la compra, sin tarjetas de crédito.
Garzón afirma que “en temporadas como el Mundial se hace más evidente el rol de la financiación, especialmente si se tiene en cuenta que el valor de un televisor de gama media alta puede representar entre uno y seis salarios mínimos diarios de un hogar promedio, y sin opciones de pago flexibles muchas familias terminan postergando la compra o recurriendo a mecanismos informales con costos mucho más elevados”.

El vocero agrega que el reto es para los comercios, que tendrían que darse la pela por apostar a una infraestructura de pago que facilite el acceso. “Los comercios que han integrado financiación en punto de venta han visto incrementos de hasta 40 % en sus ventas y una elevación del ticket promedio cercana al 50 %, según nuestros datos internos en más de 2.000 puntos activos, lo que permite que las familias gestionen mejor su flujo de caja mientras los comercios crecen sin depender de rebajas”, señaló.
Es decir, para los aficionados al fútbol, hay esperanza.
