Los habitantes de las grandes ciudades se abisman al ver la cantidad de motos que circulan por las calles. Muchos de sus conductores son trabajadores, y una proporción significativa de quienes utilizan vehículos motorizados de dos ruedas se desempeña como repartidores a domicilio.
Claramente, la plataforma Rappi es la que concentra buena parte de este servicio que, además, introdujo el sistema conocido como turbo.
A partir de las estadísticas recopiladas por este servicio, además de datos curiosos, surgen diversas realidades que evidencian situaciones complejas que enfrentan las ciudades del país.
Lo curioso
Navidad agitada: En diciembre, los colombianos de las 10 ciudades en las que está habilitado el servicio de la plataforma de domicilios realizaron 120.000 pedidos de buñuelos y natilla. Esta cifra equivale a casi tres veces la población de Mompox, en Bolívar.

Un domingo de alto consumo: los domingos suelen ser días en los que los hogares hacen pedidos para recibirlos directamente en su casa y llevarlos a la mesa. Sin embargo, en 2025 hubo uno particularmente activo para el servicio de domicilios: el 9 de noviembre. En esa fecha se registró el mayor número de pedidos del año, con 780.000 órdenes en una sola jornada.
Como si hubieran ido a la Luna: en 2025, sumando todos los servicios a domicilio solicitados por los colombianos, los repartidores recorrieron 400.000 kilómetros en todo el territorio nacional. Esta distancia equivale aproximadamente a un viaje de la Tierra a la Luna.
Como un relámpago: el servicio más rápido prestado en 2025 tomó apenas tres minutos del domiciliario. Ocurrió en Bogotá, a través de las entregas ultrarrápidas Turbo.
El usuario récord: durante 2025, un mismo usuario realizó 2.350 pedidos en el año, con un gasto acumulado de 145 millones de pesos. Es decir, en promedio, hizo cerca de seis pedidos por día.
Mucha plata en un día: otra curiosidad que surge de las estadísticas del servicio de domicilios es la del pedido más costoso realizado: el cliente compró 75 ítems por un valor total de 7 millones de pesos.
Premiado: la propina más alta recibida por un domiciliario ha sido de 65.000 pesos.

El problema de la movilidad
Los habitantes de ciudades como Bogotá, Medellín, Ibagué, Popayán y Cartagena tienen la posibilidad de hacer pedidos para recibirlos a domicilio.
Es bien sabido que en ciudades como Bogotá el tiempo que las personas pierden en trancones es alarmante. Los tiempos de viaje suelen alargarse, principalmente, en hora pico, cuando la mayoría sale hacia el trabajo o el estudio. En promedio, se pierden entre 117 y 244 horas al año en congestiones, lo que equivale a pasar hasta cinco días completos dentro de un servicio público.
De ahí que valga la pena resaltar el dato que registra el servicio domiciliario: los colombianos ahorraron 51 millones de horas que, de otro modo, habrían destinado a filas y trancones para obtener los productos que finalmente recibieron en su casa.

