En la noche del pasado 16 de marzo, el Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Gustavo Petro, anunció nuevas medidas respecto a la crisis que afronta el sistema de salud y en concreto las EPS. El mandatario ordenó la liquidación de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) quebradas, al asegurar que la decisión era tomada tras la negativa del Congreso de aprobar la reforma a la salud.
El mandatario aseguró que el Gobierno nacional no saldaría la deuda de las EPS que actualmente asciende a 50 billones de pesos, por lo que ordenó a su ministro de Hacienda, Germán Ávila, y al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, adelantar la liquidación de estas empresas.

“Entonces —ministro de Hacienda y ministro de Salud— todas las EPS que estén en quiebra se liquidan, dentro o fuera; ya no tenemos alternativas. El Congreso no aprobó la reforma (a la salud); ya no queda sino este último trato”, indicó el mandatario.
Tras el anuncio, la incertidumbre entre los pacientes del sistema aumentó, dado que muchos no saben cuáles serían los efectos de la liquidación y cuáles serían las empresas que entrarían en este listado.

Aunque no se sabe cuáles entidades están en quiebra, lo cierto es que se conoce cuáles tienen una situación financiera inviable, siendo las que podrían entrar dentro del listado.

Actualmente, son ocho las entidades intervenidas, que suman un aproximado de 23 millones de afiliados, siendo cerca del 43 % de la población colombiana. Estas son las intervenidas y que estarían en quiebra:
- Nueva EPS: 10,8 millones de usuarios
- Famisanar: 2,9 millones de usuarios
- Coosalud: 3,2 millones de usuarios
- Asmet Salud: 1,8 millones de usuarios
- Emssanar: 1,7 millones de usuarios
- Savia Salud: 1,6 millones de usuarios
- Servicio Occidental de Salud: 750.000 usuarios
- Capresoca: 170.000 usuarios

Es importante tener en cuenta que, de este listado, la Nueva EPS sería la única que podría salvarse, dado que el Estado es el propietario de la mitad de la compañía y que el Gobierno sí podría asumir la cartera. Esto permitiría que la entidad pueda absorber a los usuarios que salgan de las EPS que desaparezcan.

