El Ministerio de Educación, con el respaldo de la cartera de Hacienda, Trabajo y voceros de Fecode, confirmó este viernes, 30 de octubre, que el contrato suscrito con Fiduprevisora para la administración y operación del fondo de los docentes no se renovará.
Se trata del Contrato de Fiducia Mercantil No. 083 de 1990, suscrito entre el Ministerio de Educación Nacional y Fiduprevisora S. A., cuyo vencimiento formal se cumple este 31 de octubre de 2026.
Con esta notificación, formalizada durante una sesión extraordinaria del Consejo Directivo del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag), el Gobierno nacional pone punto final a un esquema administrativo ininterrumpido que rigió durante 36 años, dando paso a una nueva etapa a partir del 1 de noviembre.
¿Por qué no se renovará el contrato con Fiduprevisora?
La decisión de no renovar este contrato responde a una acumulación de fallas operativas y administrativas que terminaron por desbordar el sistema de salud de los maestros.
“No podemos prolongar las condiciones que han contribuido a esta crisis ni normalizar sus consecuencias. El Fomag no es solo un instrumento administrativo o financiero, es el mecanismo a través del cual el Estado debe responder por los derechos de quienes educan a Colombia” señaló la ministra de Educación, Ilva Myriam Hoyos.

Por su parte, la ministra del Trabajo, Natalia López Fuentes, reiteró que la carga de las ineficiencias no puede trasladarse al magisterio. “Los maestros no pueden asumir las consecuencias de las fallas administrativas. La salud y las prestaciones sociales son derechos que el Estado debe proteger”, puntualizó López.
La crisis del Fomag
La información revelada por la Superintendencia de Salud es preocupante: el Fomag acumula cuentas pendientes por pagar que superan los $2,4 billones por concepto de servicios médicos, insumos y medicamentos.
De este total, con corte al 30 de junio, el 51 %, alrededor de $1,24 billones, registra una mora superior a los 180 días.
A esto se suma una parálisis en la red asistencial, pues de 3.934 prestadores registrados para atender a los educadores en el país, el fondo reportó en octubre únicamente un solo contrato formalmente legalizado.
A nivel fiscal, recientemente el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, prendió las alarmas sobre la crisis durante un debate de control político en la plenaria de la Cámara de Representantes, donde reveló que el Fomag fue dejado con un déficit de $2,7 billones que debe ser cubierto.
¿Qué pasará con la salud de los maestros?
El Gobierno confirmó que a partir del 1 de noviembre de 2026 entrará en vigor un plan de transición de un año, prorrogable por doce meses adicionales, para realizar los ajustes administrativos y operativos de fondo tras finalizar el contrato con Fiduprevisora.
Durante este periodo, las autoridades garantizaron que la prestación del servicio médico no sufrirá interrupciones. En ese sentido, se mantendrán las consultas médicas y la continuidad de los tratamientos que ya se encuentran en curso sin necesidad de reiniciar procesos, así como el acceso y suministro continuo de medicamentos e insumos.
Del mismo modo, el trámite, reconocimiento y pago regular de cesantías, pensiones y demás prestaciones económicas continuará conforme a los procedimientos y términos de ley aplicables.
El Ministerio de Educación le exigió a Fiduprevisora la entrega inmediata de un plan detallado de actividades que asegure el funcionamiento ininterrumpido durante el empalme y evite inconvenientes administrativos.
