Un nuevo pulso le tomó el Dane a la llamada economía del cuidado, asunto que, si entrara a ser parte del Producto Interno Bruto-PIB, aumentaría el tamaño de la economía de una manera voluminosa.
Las estadísticas son impresionantes, tanto en número de horas como en valoración económica si estas actividades fueran remuneradas en general.
Se trata de 44.326 millones de horas dedicadas al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado que dedican los colombianos, lo que equivale a decir que estarían gastando 1.847 millones de días o también 5 millones de años.
Aunque ya existe Conpes, Ley de cuidadores y otros avances en la política pública, continúa existiendo una recarga sobre las mujeres y la evolución hacia el cambio (la remuneración del cuidado) aún es escasa.
Lo cierto es que el valor económico del Trabajo Doméstico y de Cuidado No Remunerado es monumental. Alcanzó los $340,5 billones, cifra equivalente al 19,9 % del PIB, señaló la entidad de las estadísticas.
Es tal la magnitud de la economía del cuidado que en la valoración hecha por el Dane de lo que costarían esas actividades si se remuneraran y valorara lo que ponen en la producción, estaría por encima de un sector gigantesco como lo es el comercio.

Se trata de tareas diarias, sin horario ni fecha en el calendario, que realizan las personas en los hogares para garantizar la alimentación, el mantenimiento de la vivienda y el cuidado de las personas. Es decir, realizan una actividad que se vuelve un círculo virtuoso: oficios que permiten que los demás miembros de la familia asistan al colegio, al trabajo o tengan calidad de vida cuando ya son adultos mayores.
Las diferencias entre hombres y mujeres son abismales. El valor económico del trabajo doméstico de las mujeres participó con el 14,8 % del PIB y el de los hombres con el 5,1 %.
¿A qué le dedican más tiempo sin paga?
De acuerdo con los resultados presentados por el Dane, fue el suministro de alimentos el que concentró el mayor número de horas invertidas en el trabajo doméstico no remunerado, con una participación del 36,3 %, lo que implica decir que los colombianos pusieron más de 16 millones de horas en esas tareas que incluyen alistar, preparar los alimentos, servirlos en la mesa o, en ocasiones, “cucharear” a los que no pueden comer solos: niños y ancianos.
Entre tanto, las labores de limpieza, mantenimiento y reparación para el hogar, tareas que en su mayoría realizan las mujeres, participan con el 25,9 % del total, es decir, 11,4 millones de horas.
En los siguientes peldaños está el cuidado y apoyo a personas del hogar, con el 14,4 %; el mantenimiento de vestuario (lavar, planchar, reparar), con el 11,7 %; las compras y administración del hogar (ir a mercar, pagar servicios y deudas), con el 10,5 %. Finalmente, están las actividades de voluntariado, con el 1,2 %.