La recuperación financiera de los hogares colombianos sigue siendo desigual. Una encuesta de TransUnion, correspondiente al cierre del primer semestre de 2026, reveló que el 31 % de los consumidores cree que no podrá pagar completamente al menos una de sus obligaciones financieras actuales, tres puntos porcentuales más que un año atrás, cuando la cifra era de 28 %.

La más reciente encuesta Consumer Pulse muestra que 56 % de los consumidores redujo gastos discrecionales durante los últimos tres meses, especialmente en categorías como comidas por fuera, viajes y entretenimiento, en un intento por proteger el presupuesto familiar y priorizar los gastos esenciales.
A pesar de ello, algunos indicadores reflejan una leve mejora frente al año pasado. La proporción de personas que considera que sus finanzas están “según lo planeado” aumentó del 32 % al 38 %, mientras que quienes reportaron una situación peor de lo esperado disminuyeron del 27 % al 21 %. Sin embargo, el optimismo sobre el futuro perdió algo de fuerza: el 76 % se declara optimista sobre las finanzas de su hogar para los próximos 12 meses, frente al 79 % registrado en 2025.

En ese sentido, Virginia Olivella, directora sénior de Investigación y Consultoría de TransUnion, afirmó: “Estamos observando señales tempranas de estabilización financiera entre los hogares colombianos; sin embargo, esta sigue siendo frágil y heterogénea. Los consumidores continúan ajustando sus gastos, priorizando lo esencial y enfrentando una presión creciente para cumplir con sus obligaciones financieras, lo que refleja que la recuperación aún no es uniforme”.
En este contexto, la presión sobre el bolsillo está modificando los hábitos de consumo. Uno de cada tres colombianos (33 %) afirma comprar más marcas genéricas o marcas propias para obtener un mayor valor por su dinero. Al mismo tiempo, muchos hogares recurren a estrategias de corto plazo para enfrentar las dificultades.

Entre quienes creen que no podrán pagar alguna de sus deudas, 33 % planea realizar trabajos ocasionales, 30 % usaría sus ahorros y 26 % pediría dinero prestado a familiares o amigos.
Por otro lado, la cautela también se refleja en el mercado del crédito. Solo el 39 % de los consumidores planea solicitar un nuevo préstamo o refinanciar deudas durante el próximo año, una caída de siete puntos porcentuales frente al 46 % registrado en 2025.
El informe también advierte una tendencia preocupante: aunque los riesgos digitales siguen presentes, el 21 % de los consumidores no adoptó ninguna medida reciente para protegerse, pese a manifestar preocupaciones relacionadas con la ciberseguridad.
Entre quienes reportaron haber sido víctimas de fraude, el vishing, o llamadas telefónicas fraudulentas, fue el método más común (40 %), seguido del smishing, o mensajes de texto engañosos (32 %).

Además, menos personas afirmaron haber cambiado sus contraseñas o revisado sus reportes de crédito en busca de actividades fraudulentas, lo que, según TransUnion, refleja una creciente “fatiga de ciberseguridad”: los consumidores siguen preocupados por el fraude, pero se sienten abrumados o inseguros sobre cómo actuar.
El principal motivo para abandonar una solicitud de crédito es el costo: el 36 % considera que las tasas o los cargos son demasiado elevados. Las necesidades más frecuentes para solicitar financiación siguen siendo las compras importantes (37 %) y los gastos inesperados (36 %).
En conjunto, los resultados muestran a consumidores que intentan recuperar la estabilidad financiera, pero que continúan ajustando sus gastos, evitando endeudarse más y enfrentando tanto presiones económicas como riesgos digitales. Para TransUnion, el desafío para las empresas y las entidades financieras será ofrecer soluciones más simples, transparentes y seguras que acompañen a los hogares en esta etapa de adaptación.
