La llegada de la prima de mitad de año representa para millones de trabajadores colombianos una oportunidad para reorganizar sus finanzas, cubrir gastos pendientes o avanzar en metas personales que durante los primeros meses del año quedaron aplazadas. Sin embargo, especialistas en finanzas personales advierten que la falta de planificación puede convertir este ingreso adicional en un recurso que desaparece rápidamente sin generar un impacto duradero en la economía del hogar.

El manejo de este dinero suele coincidir con una época en la que aumentan los gastos relacionados con vacaciones, entretenimiento, compras para el hogar y pago de obligaciones acumuladas. Además, este año, en época de Mundial, las comidas inesperadas y las compras por el calor deportivo impulsan a mayores gastos. Por esa razón, expertos recomiendan evaluar cuidadosamente las prioridades antes de tomar decisiones sobre el destino de estos recursos.
De acuerdo con la segunda edición del Índice de Arrepentimiento Financiero (IAF), desarrollado por MejorCDT y la firma Views, el 79 % de los colombianos asegura haberse arrepentido de la manera en que utilizó recursos extraordinarios como la prima de servicios. El dato refleja las dificultades que enfrentan muchos hogares para administrar ingresos adicionales y convertirlos en herramientas de fortalecimiento financiero.

Según el documento, uno de los errores más comunes consiste en considerar la prima como dinero disponible para gastos espontáneos. Esta percepción puede derivar en compras impulsivas o decisiones motivadas por factores emocionales, reduciendo la posibilidad de destinar parte de esos recursos a objetivos de mediano y largo plazo.
Yeny Useche, gerente de Privilegios de Compensar, explicó que “uno de los errores más frecuentes al recibir este ingreso es verlo como dinero extra y no como una oportunidad para tomar decisiones financieras más conscientes. Cuando la prima llega sin un propósito definido, es más fácil que se diluya en compras impulsivas, gastos emocionales o compromisos adquiridos con anticipación, generando la sensación de que se fue de las manos en muy poco tiempo”.
Entre las recomendaciones se encuentra la revisión previa del presupuesto familiar para identificar necesidades prioritarias. Asimismo, se sugiere distribuir la prima entre tres grandes categorías: cumplimiento de obligaciones financieras, ahorro y gastos destinados al bienestar personal. La propuesta contempla reservar entre un 5 % y un 10 % del ingreso para ahorro, con el objetivo de fortalecer la estabilidad económica futura.

Adicionalmente, se recomienda crear mecanismos individuales que permitan reducir gastos habituales en categorías como alimentación, salud, educación, transporte o recreación. Según los expertos consultados, optimizar el presupuesto cotidiano puede liberar recursos que posteriormente se destinen al ahorro o al cumplimiento de otras metas financieras.
El uso estratégico de este ingreso puede contribuir al pago de deudas, la construcción de un fondo de ahorro o la financiación de proyectos personales, mientras que una administración improvisada puede reducir rápidamente sus beneficios.
