La llegada del pago de la prima de servicios marca uno de los momentos más esperados del año para millones de trabajadores. Esta prestación social, de carácter obligatorio, es entregada por los empleadores a mitad y a final de año, y para muchas personas representa un ingreso adicional que pueden destinar al pago de deudas, el ahorro o cualquier otra necesidad.

No obstante, esta temporada también suele ser aprovechada por los delincuentes para aumentar las estafas, especialmente las de tipo cibernético. Los criminales están atentos al movimiento de las cuentas bancarias con el objetivo de engañar a los usuarios y apropiarse de su dinero. Por eso, actuar con precaución y reconocer las señales de fraude es fundamental para evitar ser víctima de estas modalidades.
Los ciberdelincuentes recurren con frecuencia a técnicas de ingeniería social, como correos electrónicos, mensajes de texto, llamadas telefónicas y publicaciones falsas en redes sociales. A través de estos canales intentan obtener información confidencial o convencer a los ciudadanos de realizar acciones que comprometan la seguridad de sus cuentas.
Sin embargo, las estafas no se limitan al entorno digital. De acuerdo con el Banco de Bogotá, uno de los mayores riesgos también se presenta al momento de retirar dinero en cajeros automáticos. Por ello, es importante estar atento al entorno y no pasar por alto detalles que, aunque parezcan insignificantes, pueden ser clave para prevenir un robo.

Entre las principales recomendaciones está no aceptar ayuda de desconocidos, no entregar la tarjeta bancaria a terceros, cubrir el teclado al digitar la clave y, si el cajero presenta alguna anomalía o falla, suspender la operación y utilizar otro dispositivo. Además, se aconseja evitar retirar grandes cantidades de efectivo y, cuando sea posible, optar por alternativas más seguras, como las transferencias electrónicas.
En el caso de las transacciones por internet, los expertos recomiendan ingresar únicamente a las páginas web o aplicaciones oficiales de las entidades financieras, evitar conectarse a redes wifi públicas, verificar cuidadosamente los datos antes de realizar pagos mediante PSE, mantener los dispositivos actualizados con un antivirus confiable y revisar periódicamente los movimientos de las cuentas. También es conveniente activar las notificaciones por correo electrónico o teléfono celular para detectar cualquier operación inusual.

Finalmente, una de las principales medidas de prevención es recordar que ninguna entidad financiera solicita información confidencial por llamadas, mensajes de texto o correos electrónicos. Por ello, nunca se deben compartir usuarios, contraseñas, números de tarjetas, códigos de seguridad o fechas de vencimiento.
Asimismo, conviene desconfiar de ofertas con precios excesivamente bajos, verificar la reputación de los comercios antes de realizar compras, evitar abrir enlaces o archivos de origen dudoso, descargar aplicaciones únicamente desde las tiendas oficiales y aprovechar las herramientas de seguridad que ofrecen los bancos.
