Hace poco más de 24 horas, Latinoamérica vivió una verdadera tensión luego de que Donald Trump anunciara la captura del dictador Nicolás Maduro, tras cerca de 13 años de régimen en Venezuela.
En medio de una operación calculada, el mandatario aseguró que las fuerzas estadounidenses ingresaron a través de helicópteros a la capital, Caracas, y bombardearon varias bases militares, hasta llegar al punto en el que se encontraba el dictador.

Tras su captura, son varios los hechos que están moviendo al mundo en materia geopolítica. La economía también es un factor que está fluctuando altamente, dado que Venezuela es un país petrolero y Estados Unidos planea extraerlo y llevar empresas para que realicen este tipo de operaciones, para luego comercializarlo al exterior.

Los precios del petróleo cayeron este lunes, 5 de enero, tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela para capturar a Maduro y el anuncio de Washington de que quiere explotar los recursos petrolíferos del país.
Hacia las 9:05 a. m. (hora local), el precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en marzo, perdía 1,12 % hasta 60,07 dólares.
Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate, para entrega en febrero, bajaba 1,22 % hasta 56,62 dólares.

Tras la captura de Maduro, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, dijo estar lista para trabajar con la administración Trump y abogó el domingo por una relación equilibrada y respetuosa con Estados Unidos.
“Esto reduce el riesgo de un embargo prolongado sobre las exportaciones de petróleo venezolano, que pronto podría circular libremente fuera de Venezuela”, indicó Bjarne Schieldrop, un analista de SEB.
Aunque Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo, la producción del país es baja, de aproximadamente un millón de barriles por día.


Pero según Arne Lohmann Rasmussen, analista en Global Risk Management, para aumentar la producción “las necesidades de inversión son enormes” y se necesitarán “años”.
*Con información de AFP.










