Aunque los colombianos salen a la calle atemorizados, siempre alertas por la inseguridad, y viven molestos con la corrupción y la falta de oportunidades laborales, les preocupa más la grave crisis que enfrenta el sistema de salud, en el que muchas veces no encuentran la atención oportuna, se enfrentan a medicamentos negados o a citas urgentes aplazadas.
Así lo manifestaron en el estudio realizado por el Observatorio de la Democracia, de la Universidad de los Andes, en conjunto con Eureka Group y divulgado este viernes 19 de junio.
Uno de cada cuatro colombianos considera que la salud es el mayor problema que enfrenta la sociedad, el cual, inclusive, ubican por encima de la corrupción, el orden público y el desempleo.
¿Deben eliminar las EPS?
Los investigadores indican que, durante cuatro años, desde que se viene hablando de una reforma a la salud, esta sería la primera vez que se escucha directamente al paciente, que es el actor principal en este sector en crisis, de una manera independiente.
En la encuesta, el 43 % de los colombianos dijeron estar de acuerdo con una reforma al sistema de salud, pero solo un 30 % considera que las EPS deben eliminarse. Ese precisamente ha sido uno de los puntos neurálgicos de la reforma propuesta por el Gobierno, el cual argumenta que esas entidades solo deben quedar como gestoras y no como intermediarias financieras del sistema.
En el estudio, entre tanto, el 69 % de los colombianos argumenta como importante la participación del sector privado en la administración del sistema. Es decir, el 31 % restante preferiría un sistema totalmente público, como el propuesto por el Gobierno, en el entendido de que hay temas que, por su importancia social, deberían estar bajo la batuta del Estado.

Las conclusiones del informe apuntan a que los colombianos están gastando ahora más de su propio bolsillo para atender sus enfermedades y que el costo se agudiza aún más entre usuarios de las EPS intervenidas por el Gobierno a través de la Superintendencia de Salud.
Cerca del 22 % de la población gasta más de 500.000 pesos al mes de su bolsillo para financiar sus servicios de salud.
En total, el 34,5 % de los consultados está sintiendo el golpe en el bolsillo por la crisis de la salud, pues afirman que tienen que asumir todos los costos de acceso a la atención. Solo un 14,4 % dice no haber tenido que incurrir en ningún gasto adicional, y el 38,2 % manifiesta que le ha correspondido pagar algunos costos.
De la revisión realizada en el estudio, los investigadores concluyen que “la salud es la primera prioridad ciudadana”, por encima de cualquier otro problema, lo que indica que el próximo gobierno tendrá que tomar cartas en el asunto.

Ciudadanos quieren algo que funcione
Otra de las conclusiones que salen de la encuesta es que “los afiliados a EPS intervenidas sienten en mayor proporción el deterioro del sistema, siendo las entregas incompletas de medicamentos y las demoras en asignación de citas los principales inconvenientes que enfrentan.
Igualmente, los líderes del estudio analizaron los resultados y concluyeron que “los colombianos prefieren un sistema mixto y bien regulado. No piden estatización ni privatización total. Piden que funcione”.
