La cifra de muertos tras el fuerte terremoto que se sintió en Grecia y Turquía este viernes por la tarde se elevó, hasta el momento, a 27 fallecidos, mientras los organismos de socorro trabajan contra reloj para hallar entre los escombros de los edificios que se derrumbaron sobrevivientes.
BREAKING: Tsunami has stuck Izmir, Turkey following 6.9 magnitude earthquake. Reports of widespread damage. #izmir #earthquake
— Global News Network (@GlobalNews77) October 30, 2020
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El sismo, cuya magnitud fue evaluada en 7 por el Instituto Geofísico de Estados Unidos (USGS) y en 6,6 por las autoridades turcas, se produjo en el mar Egeo, al suroeste de Esmirna, la tercera mayor ciudad de Turquía, y cerca de la isla griega de Samos.
Además, provocó un tsunami que inundó las calles de Seferihisar, ciudad turca situada cerca del epicentro, y barrió las costas de Samos. Lo expertos indican que parte de los sismos de gran magnitud se presentan en zonas de subducción donde una placa oceánica se desliza bajo una placa continental o bajo otra placa oceánica más joven. Una vez ocurre eso en el suelo oceánico, puede dar lugar a un tsunami.
Este fenómeno natural se produce por unas ondas oceánicas extremadamente largas -con longitudes de onda del orden de cientos de kilómetros- que, en aguas profundas, se propagan a una velocidad que puede superar los 800 kilómetros por hora. Por lo tanto, a medida que este alcanza aguas costeras la columna de agua reduce su velocidad, pero aumenta rápidamente la energía y la altura de la ola.
Posteriormente, las aguas se retiran justo antes de que el tsunami irrumpa, dejando en ocasiones los arrecifes al descubierto. Además, la ola que genera un tsunami puede ser tan devastadora o más que la de entrada, ya que cuando la masa de agua fluye de vuelta al mar arrastra escombros que aumentan su fuerza de empuje.
Los tsunamis son olas, pero a diferencia de las provocadas por el viento, tienen una longitud de onda mucho mayor. Respecto a su destrucción, esta proviene de toda la energía acumulada en esa agua. La ola choca contra la tierra y debido a la cantidad de energía que empuja el agua, simplemente fluye hacia la tierra y por ende no se detiene, teniendo en cuenta que hay más agua detrás con tanta energía empujando.
En localidades de Turquía el #tsunami fue mayor que en Grecia.
— SkyAlert (@SkyAlertMx) October 30, 2020
Es posible que su origen sea por derrumbes submarinos.#TerremotoTurquía
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La palabra tsunami es japonesa y significa ola en la bahía, aunque ello no dice mucho sobre su naturaleza, ya que los tsunamis no se limitan a los puertos o bahías. Sin embargo, algunas personas también se refieren a los tsunamis como maremotos; término que en realidad es incorrecto.
Por otra parte, se ha indicado que en muy pocos casos los tsunamis pueden ser generados debido a deslizamientos de tierra, erupciones volcánicas y meteoros. No obstante, el principio de este termina siendo el mismo, es decir, una masa de agua que se desplaza y cuando se acerca a la costa comienza a crecer a gran altura.
