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Encuesta del Dane reveló que la inasistencia de los niños en los colegios rurales subió un 13% en 2020

La entidad aseguró que en algunas regiones del país el porcentaje de inasistencia supera el 50 %.


La pandemia generó diferentes cambios en la sociedad y uno de los sectores más golpeados fue el de la educación, especialmente la de niños y niñas estudiantes de las regiones que tuvieron que adaptarse a los desafíos de la virtualidad sin contar con los recursos necesarios.

Esta situación se ve reflejada en los datos de la más reciente Encuesta Nacional de Calidad de Vida del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, que reveló que, a nivel nacional, la inasistencia escolar aumentó 13,7% en el 2020.

De acuerdo con la entidad, en 2019, el número de estudiantes entre los 6 y 16 años que dejaron de asistir al colegio fue del 2,7 % mientras que para 2020 esta cifra llegó al 16,4 %.

La falta de estudiantes en los colegios tuvo mayor mella en los niños y niñas residentes de veredas y zonas rurales donde pasó de 4,8 % en 2019 al 30,1% en 2020, un aumento de 25,3 %, cerca del doble del promedio nacional.

Esto significa que de los 9 millones de estudiantes que están registrados en el sistema educativo, 1,5 de ellos no está asistiendo al colegio.

En cuanto a las regiones, Vaupés es uno de los departamentos que registró el mayor porcentaje de inasistencia pasando del 9,3 % en 2019 al 53,6 % en 2020, lo que significa que más de la mitad de los niños dejaron de ir al colegio.

En una situación parecida están Amazonas (41 %), Vichada (39,5 %), Chocó (38,2 %) y La Guajira (35,7 %). en otros departamentos también se registran aumentos aunque en menor porcentaje, según reportó el Dane.

¿Regreso seguro?

A esto se le suma que varios de los colegios todavía no han terminado su proceso para regresar a la presencialidad ni han registrado su institución ante la Secretaría de Educación de su ciudad o departamento.

De hecho, el regreso gradual también representa una serie de retos para los colegios ya que no se cuenta con las herramientas adecuadas para poder tener un retorno seguro.

De acuerdo con Bety Díaz Subieta, representante de campo de Psicología Educativa del Colegio Colombiano de Psicólogos, si bien el regreso a clases es necesario, este se debe hacer garantizando la salud física y mental de estudiantes, familias, y docentes en instituciones de educativas, a través de estrategias de prevención, promoción e implementación de acciones y metodologías educativas, ampliando la calidad y cobertura de la orientación escolar y el acompañamiento e intervención psicoterapéutica cuando sea pertinente.

Otro de los tantos aspectos a considerar, es el de la interacción de los niños con sus docentes y con los adultos de las institución, ya que algunos estudios alrededor del mundo muestran que los niños menores de 10 años presentan síntomas más leves, son una población con menor índice de contagio y en general se recuperan rápidamente, esto no implica que no puedan ser agentes transmisores importantes, como ya se ha visto en varios casos de instituciones educativas que han vuelto a presencialidad secuencial y que posteriormente han tenido que volver a cerrar.

Ante esto, debe considerarse si cada institución del país realmente cuenta con todos los recursos necesarios para implementar las medidas de bioseguridad (baterías de baños en buen estado y suficientes para el cubrimiento permanente de toda la población académica, jabón, espacios amplios y ventilados etc.)

“Solo si las instituciones en realidad cumplen con lo mencionado, deberían implementar el modelo de alternancia o retorno total. Sin embargo, para que puedan cumplir con estos requerimientos, deben estar acompañadas de manera eficiente por parte del gobierno nacional y de entidades que puedan aportarles en cuanto a los recursos en insumos físicos para las medidas de bioseguridad y salud mental de toda la comunidad académica”, asegura, Díaz Subieta.