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¿Son los colegios focos de contagio del coronavirus?

En el mundo varios países han retornado a las aulas sin inconvenientes por nuevos contagios, no obstante en otros han debido reversar la decisión ante el alza en los casos . ¿Qué dice la evidencia?


Las aulas de clase ya llevan más de cuatro meses vacías. La pandemia aisló gran parte de la economía y llevó a las casas las jornadas escolares. Miles de niños, sus padres y los colegios y escuelas hoy deben actuar en la virtualidad.

Hace unos meses, uno de los escenarios era retornar en el segundo semestre académico a clases presenciales o, en el peor de los escenarios, a un esquema mixto denominado alternancia que consiste en establecer grupos pequeños para cumplir las medidas de seguridad y alternar las clases presenciales con las virtuales para evitar las grandes conglomeraciones en los colegios. Cada institución ajustaría esta alternancia a sus necesidades y a su cantidad de estudiantes.

Sin embargo, estas semanas coinciden con la llegada al temido pico de contagios, capaz de poner en jaque al sistema de salud. Y con esa tensión, a la medida le han llovido críticas y cuestionamientos.

A pesar del temor de los padres y la negativa de los docentes, se han registrado noticias alentadoras sobre la reapertura de colegios en otras partes del mundo, incluido Wuhan, lugar donde se originó la pandemia. Pero también casos de Gobiernos que revirtieron su decisión de abrir las escuelas debido a nuevos brotes.

A comienzos de julio, Hong Kong cerró nuevamente los colegios, tras haberlos abierto unas semanas antes. Sin embargo, no lo decidieron por un foco específico en las escuelas, sino por un “incremento exponencial” de casos nuevos de covid en la población. Lo mismo sucedió en Sudáfrica, que dio reverso tras un incremento generalizado en los casos.

Austria, Dinamarca, Alemania, Suecia y Noruega han reabierto las escuelas sin grandes brotes. Estas naciones y otras han tomado medidas para estar a salvo, incluida la apertura lenta, la limitación del tamaño de la clase y la adopción de protocolos estrictos en los colegios. Israel, por su parte, experimentó brotes en las escuelas, registró hasta 130 casos en una misma institución, pero esto solo sucedió después de aflojar las limitaciones en el tamaño de las clases.

El Instituto Pasteur de Francia, tras un estudio realizado en seis escuelas primarias de Crépy-en-Valois, una comuna muy golpeada por la epidemia, considera erróneo decir que las escuelas son un foco de contagio. Se practicaron tests de detección de anticuerpos a 1.340 personas, entre ellas 510 niños. Los investigadores identificaron a tres contagiados antes de que los establecimientos cerraran en el marco del confinamiento. Ninguno de ellos infectó a alguien en la escuela durante las tres semanas en las que estuvieron expuestos.

No hay una verdad absoluta sobre si abrir los colegios puede incrementar los contagios en la población. Pero los casos de varios países dejan claro que sí es posible retomar gradualmente la presencialidad en medio de la pandemia. Los protocolos para reabrir las escuelas en los diferentes países tienen un común denominador: tener pequeños grupos de estudiantes para mantener el distanciamiento y alentar el uso del tapabocas. En Taiwán y Corea del Sur, entre otros países, las directivas de los colegios han puesto barreras plásticas en los escritorios de los estudiantes, para crear pequeños cubículos. En Francia, en algunos distritos los niños llevan tapabocas y protectores faciales de plástico. En Alemania, el Gobierno sugiere usar tapabocas solo para áreas comunes. En Dinamarca y Suecia, los estudiantes no requieren máscaras. Algunos países promueven las clases al aire libre.

En Colombia, la normativa del Ministerio de Educación para la reapertura no es muy distinta. “Las recomendaciones para el regreso a las actividades presenciales con alternancia son generales para todo el sector educativo: uso del tapabocas, distancia física de uno a dos metros, no compartir elementos, evitar la asistencia presencial en caso de síntomas de covid-19”, dijo la ministra María Victoria Angulo.

Para el pediatra y virólogo Robert Cohen, debería preocupar cómo van a llegar los niños a los colegios, que es lo que en últimas va a suceder en las instituciones. Explica que “las llegadas y las salidas de colegios son momentos de encuentros entre adultos y eso es, quizá, lo que más influye en la epidemia, más que los propios niños”.

Datos del Laboratorio de Economía de Educación de la Universidad Javeriana indican que en Colombia la mayoría de los estudiantes reportaron desplazarse a su colegio caminando o en bicicleta (62 por ciento), seguido por quienes llegan en transporte escolar o particular (24 por ciento). Esta población sería la de menor riesgo si las instituciones establecen protocolos claros y seguros al momento de entrada y salida de estudiantes. El tercer medio de transporte más utilizado por los estudiantes es el transporte público (entre el 12 por ciento y el 15 por ciento). Este grupo estaría más expuesto.

A este riesgo de los estudiantes, no menor, hay que sumarle uno adicional. Dos de cada diez profesores (58.000) en el país tienen más de 60 años, es decir, alto riesgo. Sin embargo, algunos, como Alarcón, señalan que ese dato es irrelevante, pues cualquier adulto tiene algún riesgo de contagio.

Para Roberto Baquero, presidente del Colegio Médico Colombiano, en las principales ciudades del país no es lógico reabrir colegios en agosto, pues es el momento de mayor cuidado. “Conozco las afectaciones de salud mental, pero estas semanas serán críticas, y la prevención es la mejor ruta”. Sin embargo, señaló que esta decisión depende de cada territorio, pues “en municipios no covid, como epidemiólogo veo viable hacer clases, pero con los protocolos de bioseguridad como en cualquier sitio”.

Por el momento, las principales regiones del país terminarán el año virtualmente. Atlántico, Antioquia y Santander no retornarán a la presencialidad, ni con alternancia, en 2020. Bolívar, Valle del Cauca y Bogotá están a la espera, como muchas otras ciudades, de cómo evoluciona la pandemia, pero los expertos aún no ven cercano reabrir los colegios. La secretaria de Educación de Bogotá, Edna Bonilla, señaló que solo podrán pensar en que los niños vuelvan a las aulas en la capital cuando disminuya la curva epidémica de casos y la positividad diaria en las muestras procesadas. Tiene una posición muy clara: “Ambos aspectos están subiendo, por el momento no retornamos a la presencialidad”.