Educación

Sociedad 5.0: la clave para conectar innovación, educación y habilidades humanas

Mientras la inteligencia artificial está transformando la educación y el mundo laboral, capacidades como la empatía, la resiliencia y el pensamiento creativo cobran cada vez más importancia.

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3 de noviembre de 2026 a las 10:29 a. m.
Las habilidades humanas siguen siendo claves en medio de los avances tecnológicos.
Las habilidades humanas siguen siendo claves en medio de los avances tecnológicos. Foto: Quality Stock Arts - stock.adobe.com

La inteligencia artificial ha llegado a un punto de desarrollo en el que además de analizar millones de datos instantáneamente, automatizar procesos y resolver tareas en segundos, también ha avanzado en modelos que pueden generar imágenes, videos o ideas que antes parecían reservadas únicamente para las capacidades humanas.

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Sin embargo, a pesar del desafío que esto supone para millones de profesionales y para las nuevas generaciones, hay muchas otras habilidades que siguen marcando una diferencia fundamental entre las personas y las máquinas, especialmente a la hora de enfrentar los desafíos de un mundo cada vez más conectado, digital y tecnológico.

Por ejemplo, están temas como la inteligencia emocional, la creatividad, la empatía o la resiliencia, que siguen estando reservadas para los seres humanos.

En este escenario, muchos expertos coinciden en que el reto ya no consiste solamente en aprender a utilizar la IA o tecnologías de este tipo, sino en encontrar formas de trabajar con estos sistemas, aprovechando y entendiendo sus capacidades, sin dejar de lado aquellas condiciones que nos hacen humanos.

Precisamente, esta es una de las premisas que ha venido impulsando Rotorr – Motor de Innovación, a través del concepto de sociedad 5.0, un modelo que pone a las personas en el centro del desarrollo tecnológico.

Esta corporación, que nació en la Universidad Nacional de Colombia, ha trabajado en el desarrollo de iniciativas que buscan conectar el conocimiento académico con las necesidades de la industria, promoviendo el uso de nuevas tecnologías y el fortalecimiento de habilidades humanas para encontrar soluciones a los desafíos de las organizaciones.

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Jaime Alonso Restrepo Carmona, director ejecutivo de Rotorr-Motor de Innovación. Foto: Alejandro Acosta

Bajo este enfoque, la inteligencia artificial no se entiende como un reemplazo de las personas, sino como una herramienta que puede complementar sus capacidades y abrir nuevas oportunidades de innovación, como lo explicó Jaime Alonso Restrepo, director ejecutivo de Rotorr.

“La creatividad humana es la gestora, el motor para aprovechar todas esas tecnologías habilitadoras y resolver el desafío de cómo evitar competir con las máquinas o ser reemplazados por ellas. De allí surge la colaboración entre seres humanos y máquinas, a través de herramientas como los cobots y los agentes para generar soluciones personalizadas, hechas a la medida de las necesidades de la industria”, destacó el directivo.

Así mismo, durante su intervención indicó que este enfoque también permite desarrollar y fortalecer habilidades y competencias para la vida, aprender haciendo, caerse y levantarse, y prepararse para los desafíos no solamente en el ámbito laboral, sino también en el día a día.

Repensar el futuro de las nuevas generaciones

Según el Informe sobre el Futuro del Empleo 2025, publicado por el Foro Económico Mundial, cerca del 39 por ciento de las habilidades que utilizan actualmente los trabajadores se transformarán o quedarán desactualizadas hacia 2030, como consecuencia de los cambios tecnológicos, económicos y sociales.

El estudio explica que, aunque la inteligencia artificial, el manejo de grandes volúmenes de datos y los conocimientos tecnológicos estarán entre las competencias de mayor crecimiento, también aumentará la importancia de habilidades como el pensamiento creativo, la flexibilidad y el aprendizaje continuo.

Rotorr
Habilidades como el pensamiento creativo, la flexibilidad y el aprendizaje continuo, serán cada vez más relevantes. Foto: Dharmadi - stock.adobe.com

En este sentido, Restrepo afirmó que toda esta transformación que está viviendo el mundo también implica repensar la manera en que se forman las nuevas generaciones.

Mientras que en las empresas la incorporación de tecnología suele medirse a través de resultados económicos, sociales y ambientales, en la educación el desafío está en ayudar a los jóvenes a descubrir sus habilidades, identificar sus intereses y desarrollar capacidades.

“Si miramos esto desde la formación del ser, las preguntas son ¿a qué me voy a dedicar? o ¿cuáles son mis habilidades? Se trata de que los jóvenes puedan emprender desde la resiliencia, la empatía y la capacidad de comunicación, es decir, volver a ser personas. De allí que, en nuestro grupo, lo que estamos proponiendo con la sociedad 5.0 es generar habilidades desconectados de las máquinas, para poder controlar las máquinas”, agregó Restrepo.

Por eso, otra de las estrategias de esta entidad sin ánimo de lucro ha sido llevar la innovación, la transferencia de conocimiento y el emprendimiento a diferentes regiones del país.

En territorios como Chocó y el nordeste antioqueño, Rotorr busca promover espacios de aprendizaje en los que las comunidades puedan experimentar, equivocarse y volver a intentarlo, fortaleciendo habilidades como la confianza.

Bajo esta visión, el territorio se convierte en un laboratorio para aprender a partir de las experiencias y los desafíos de sus habitantes, apuntó Ramírez.

“Si hoy encontramos en los jóvenes una baja tolerancia a la frustración, debemos desarrollar habilidades para generar confianza, autoconfianza y trabajar muy fuerte en la resiliencia. Y más que promoverla, se trata de aprender de quienes ya desarrollaron esas capacidades, generar vínculos colaborativos y alianzas para compartir ese espíritu, enfrentar los miedos y aprender a controlarlos. De allí que la confianza termine siendo un valor fundamental en el ser humano”, explicó Restrepo.

De esta manera, más allá de aprender a manejar nuevas tecnologías, uno de los grandes retos será preparar a las nuevas generaciones para enfrentar los cambios y aprovechar las oportunidades que puedan surgir.

Para lograrlo, coincidieron los expertos, será fundamental que la educación no solo se concentre en los conocimientos técnicos, sino en recordar las capacidades que nos hacen humanos.