En Colombia, la inclusión financiera avanza, pero con rezagos claros: aunque más del 95 % de los adultos tiene al menos un producto financiero, el uso efectivo sigue siendo mucho menor en zonas rurales y entre mujeres, lo que revela brechas persistentes en acceso y alfabetización digital que frenan la participación plena en el sistema financiero formal.
La digitalización, clave para cerrar estas brechas, aún enfrenta barreras asociadas a conectividad, confianza y habilidades tecnológicas básicas, según análisis recientes del mercado financiero colombiano.
“La brecha digital sigue siendo uno de los principales obstáculos para la inclusión financiera real. No basta con que las personas tengan una cuenta; es fundamental que cuenten con las habilidades y la confianza necesarias para usarla en su día a día”, señala Banco Contactar, quien también destaca que el acompañamiento educativo y territorial resulta determinante para lograr cambios sostenibles en el comportamiento financiero.
En este contexto, experiencias de inclusión financiera con enfoque territorial muestran cómo la combinación entre tecnología y acompañamiento presencial puede acelerar la integración de comunidades tradicionalmente excluidas. Uno de estos casos es el de Banco Contactar, que en 2025 vinculó por primera vez al sistema financiero a 21.650 nuevos clientes y alcanzó 77.938 usuarios de ahorro.
La entidad ha enfocado su estrategia en fortalecer capacidades digitales como base para un uso responsable de los productos financieros. A través de un chatbot educativo, formó a 7.568 personas en competencias financieras digitales y, de manera complementaria, implementó una oficina móvil que recorrió regiones rurales con baja conectividad para ofrecer servicios y capacitación en territorio. Estas acciones se suman a la adopción de transacciones sin costo desde la App y el portal del banco, así como al uso del sistema Bre-B, mediante el cual se han movilizado más de $613 millones en tiempo real.
