La inteligencia artificial puede automatizar tareas, acelerar procesos y ampliar las posibilidades de innovación. Sin embargo, incorporar tecnología no garantiza, por sí solo, mejores decisiones ni soluciones a los grandes desafíos de la sociedad.

¿Cómo aprovechar su potencial sin perder de vista el criterio humano? Esta será la pregunta central del foro Inteligencias para el futuro, organizado por Foros SEMANA y Syngenta, una compañía global líder en tecnología agrícola (AgTech). El encuentro propiciará una conversación sobre cómo la innovación y la tecnología están transformando la manera de trabajar, decidir y resolver problemas.
Regístrese al Foro Inteligencias para el futuro: el valor humano detrás de la transformación tecnológica. El evento es gratuito, pero requiere inscripción previa mediante este enlace
Syngenta promueve una cita anual que reúne a representantes de los sectores público, privado, académico y de la sociedad civil para reflexionar sobre los desafíos del presente y las conexiones necesarias para construir el futuro.
En esta edición, la conversación se centrará en las capacidades humanas necesarias para aprovechar el potencial de la inteligencia artificial, fortalecer el liderazgo y orientar la innovación hacia soluciones concretas, con una perspectiva de sostenibilidad.
El desafío no consiste únicamente en aprender a utilizar nuevas herramientas. También exige fortalecer el pensamiento crítico, comprender el comportamiento de las personas, construir relaciones de confianza, desarrollar ideas y adaptarse a condiciones cambiantes.
Estas cualidades son fundamentales para decidir qué procesos automatizar, cuándo recurrir al criterio humano y cómo asegurar que la tecnología responda a objetivos concretos.
En 2024, la escritora polaca Joanna Maciejewska publicó en X una frase que se hizo viral y que sintetiza esta discusión: “Quiero que la IA me lave la ropa y los platos para que yo pueda dedicarme al arte y a la escritura, no que la IA haga mi arte y mi escritura para que yo pueda lavar la ropa y los platos”.
Su mensaje plantea una pregunta de fondo: ¿estamos utilizando la tecnología para ampliar las posibilidades humanas o para sustituir actividades que requieren creatividad?
Las transformaciones laborales también están cambiando las competencias que demandan las organizaciones. El Future of Jobs Report 2025, del Foro Económico Mundial, estima que el 39 % de las competencias fundamentales actuales de los trabajadores cambiarán o quedarán obsoletas entre 2025 y 2030, según las expectativas de los empleadores encuestados.
Entre las que ganarán relevancia están el pensamiento analítico, la creatividad, la resiliencia, la flexibilidad y el liderazgo. Para las empresas, el reto es preparar a sus equipos para interpretar nuevas situaciones, colaborar y tomar decisiones informadas en entornos cada vez más tecnológicos.
Desde la propia industria de la inteligencia artificial también se ha señalado la importancia de estas cualidades. Daniela Amodei, cofundadora y presidenta de Anthropic, sostuvo en una entrevista con ABC News emitida en febrero de 2026 que los rasgos que distinguen a las personas serán más importantes, no menos, en esta nueva era.
También destacó el valor de las humanidades, el pensamiento crítico, la comprensión de la historia y las relaciones interpersonales.
En enero de 2026, durante un encuentro en Davos, el historiador Yuval Noah Harari, autor de Sapiens y Homo Deus, recomendó desarrollar una formación amplia ante los cambios asociados con la inteligencia artificial. “Lo más seguro es invertir en el cerebro, el corazón y las manos”, afirmó.
Con esta metáfora, destacó la importancia de combinar el pensamiento, la dimensión humana y las destrezas prácticas. Su planteamiento apunta a un desafío para la educación y las organizaciones: preparar a las personas para un entorno en el que el conocimiento técnico, por sí solo, puede resultar insuficiente.
Bill Gates, cofundador de Microsoft, abordó estos desafíos en un ensayo publicado el 26 de agosto de 2026 en su blog GatesNotes.
Advirtió que un uso más intensivo de la IA podría estar asociado con un menor desarrollo del pensamiento crítico, según una encuesta preliminar, y subrayó la importancia de aprender a distinguir la información verdadera de la falsa en un entorno marcado por los deepfakes y la desinformación.
También planteó la necesidad de definir qué actividades deben permanecer bajo responsabilidad humana, especialmente en ámbitos como el cuidado, la educación y la salud mental.

El foro Inteligencias para el futuro busca llevar esta discusión al terreno de las decisiones que enfrentan hoy las organizaciones: cómo incorporar nuevas tecnologías, evaluar sus implicaciones y definir prioridades en un entorno de transformación.
El encuentro se realizará el 14 de octubre, desde las 8:00 a. m., en el primer piso del edificio de SEMANA, en Bogotá. Los esperamos.
