La batalla legal entre los actores Halle Berry y Olivier Martinez por la custodia de su hijo Maceo, de 13 años, sumó un nuevo capítulo en los tribunales de Los Ángeles. Aunque la jueza levantó la orden de restricción que pesaba sobre la actriz, el actor francés conservará temporalmente la custodia física principal del adolescente y Berry no podrá pasar las noches con él.
La disputa entre los dos actores, que estuvieron casados durante dos años, ha vuelto a poner su vida familiar bajo el escrutinio público. El proceso incluye acusaciones de violencia física contra el menor, versiones enfrentadas sobre lo ocurrido en el domicilio de la actriz y una discusión sobre las condiciones en las que ambos padres deben ejercer la custodia.


La decisión, tomada el jueves 29 de octubre de 2026, la jueza Shelley Kaufman, del Tribunal Superior de Los Ángeles, tomó una decisión después de varias jornadas de audiencias.
La magistrada rechazó la solicitud de Martinez para obtener una orden permanente de protección por violencia doméstica contra Berry y disolvió la medida temporal que había sido concedida a comienzos de octubre. Sin embargo, tampoco aceptó restablecer el acuerdo de custodia física compartida en partes iguales que la expareja había tenido anteriormente.
Por ahora, ambos conservan la custodia legal conjunta, pero Martinez seguirá teniendo al adolescente bajo su cuidado físico principal. La actriz podrá compartir con él durante el día, aunque no tendrá visitas nocturnas.
La decisión es provisional y los dos deberán regresar a los tribunales en noviembre para revisar nuevamente las condiciones de custodia.


El origen de esta nueva confrontación se remonta al 26 de septiembre de 2026, cuando, según la versión presentada por Martinez ante la justicia, se produjo un altercado entre Berry y su hijo en la residencia de la actriz.
El actor francés aseguró que Maceo lo llamó para pedirle que fuera a recogerlo porque había tenido un enfrentamiento con su madre. Martinez afirmó que escuchó al adolescente angustiado durante la llamada y que, al llegar a la vivienda, el joven salió acompañado por la pareja actual de Berry, el músico Van Hunt.
En su declaración, el actor acusó a su exesposa de haber agredido físicamente al menor durante una discusión. Según su relato, la actriz habría saltado sobre el adolescente, colocado las manos alrededor de su cuello y lo habría asfixiado. También sostuvo que no se trataba de un episodio aislado y que habían ocurrido otros incidentes de comportamiento violento durante los años anteriores.
Martinez argumentó que su petición buscaba proteger la integridad física y emocional de Maceo. El 1 de octubre presentó una solicitud de custodia exclusiva y una orden de restricción temporal contra Berry. La medida fue concedida inicialmente por un juez, que modificó las condiciones de las visitas de la actriz y le otorgó al padre la custodia física principal temporal.


La ganadora del Óscar por Monster’s Ball negó categóricamente haber maltratado a su hijo. En una declaración presentada ante el tribunal, sostuvo que nunca había ejercido violencia física ni emocional contra Maceo y cuestionó la versión de su antiguo esposo.
“Yo nunca he abusado física, emocional ni de ninguna otra manera de Maceo”, manifestó la actriz. La disputa actual no es el primer enfrentamiento judicial entre los dos artistas por asuntos relacionados con su hijo. Halle Berry y Olivier Martinez se conocieron durante el rodaje de la película Dark Tide, en 2010. Se casaron en julio de 2013 y ese mismo año nació Maceo, el único hijo que tienen en común.
La relación terminó en octubre de 2015, cuando anunciaron su separación. Sin embargo, el proceso de divorcio se prolongó durante varios años y solo quedó formalizado en agosto de 2023, después de una negociación que también incluyó desacuerdos sobre la crianza y la custodia del menor.
En 2024, Berry había solicitado la custodia exclusiva de Maceo y cuestionado el comportamiento de Martinez durante el ejercicio de sus responsabilidades como padre. La actriz lo señaló entonces de mantener una conducta conflictiva que, según su versión, afectaba el bienestar emocional del adolescente. Desde entonces, las diferencias sobre la crianza del menor han continuado llegando a los tribunales.
