No necesita presentación, pero la amerita, de lejos. Francis Ford Coppola (nacido en 1939) es una institución del séptimo arte que desde los años setenta ha dejado para el mundo obras maestras como Apocalypse Now, la saga de El padrino, Bram Stoker’s Dracula y más, incluida su más reciente producción, Megalopolis, que le mereció el garrote de muchos críticos por lo osada, por lo demente, pero que en Arcadia entendimos como una carta de amor a su propia esposa y no pudimos más que apreciarla. Además... atreverse a pegarle a Coppola sobre cómo hacer cine y qué riesgos tomar es todo un tema, pero él mismo sabe que nadie está por encima de la crítica.
Este ícono vivo del cine, de 87 años de edad, pasó por Bogotá justo el día en el que se supo de la muerte del enorme y venerado actor Patrick Stewart, un año menor que él. Y ese paralelo subraya que la vida termina cuando termina, y afortunados fuimos de estar ahí para escuchar a un maestro que ha hecho las cosas a su manera y mantiene una asombrosa fe en el poder de la creación humana y sus desarrollos... Esto les dijo a los medios en Bogotá.

Medios: Recientemente, en una entrega de premios, varios reporteros le preguntaron a George Lucas sobre qué había aprendido de usted, y él respondió que le había dicho: “No tengas miedo de saltar al vacío”. ¿Es este el principal consejo para la nueva generación?
Francis Ford Coppola: Yo nunca dije “saltar al vacío”, pero básicamente lo que le digo a la gente joven es: dejen que su arte sea personal. Y si eso va en contra de la fórmula tradicional que las compañías están presionando, no tengan miedo. Porque, como he dicho, las mismas cosas por las que te despiden son las mismas por las que más adelante te dan premios a la trayectoria.
Arcadia: Señor Coppola, este es un momento en Colombia en el que el arte está bajo amenaza, y me pregunto, desde su experiencia, ¿qué podría decirles a los artistas y cineastas de aquí sobre cómo lidiar con las amenazas y los ataques?
F.C.: Bueno, básicamente, si la cultura está siendo atacada, significa que los principios para hacer dinero en los que se ha confiado y que se han copiado durante años y años están cambiando. Ya no es suficiente con hacer lo mismo que hacen los demás: hacer otra película con la misma fórmula. Básicamente, hay que hacer películas que sean personales, que provengan de lo que uno es, de quién es uno, de lo que uno recuerda y de lo que lo ha conmovido en la vida. Eso es lo hermoso del arte, porque lo estás compartiendo con los demás. Para mí, cuando veo una película, lo primero en lo que me fijo es: ¿esta película me está llevando a un mundo en el que nunca habría estado si no hubiera ido a verla? Y si es así, entonces sé que hay algo ahí. Por eso me gusta una película que se hizo exclusivamente en iPhone (*ya son varias, en este punto), porque me llevó a un mundo que no había visto, y eso es lo que hace el arte.
El icónico director de ‘El Padrino’ y ‘Apocalypse Now’, Francis Ford Coppola, respondió a la pregunta de Arcadia sobre los tiempos presentes de la cultura en Colombia. En el marco del WOBI, esto dijo. https://t.co/f0wz5K9jDc pic.twitter.com/uIOL9T4u9k
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 30, 2026
Medios: Muchas veces usted lo ha dado todo por sus películas y las ha financiado usted mismo de manera económica, apostándolo todo por el cine. ¿Qué les diría a esos jóvenes que no encuentran financiamiento para una película?
F.C.: Bueno, el secreto es hacerla de cualquier forma que pueda. Háganla con su iPhone, háganla con sus amigos, pero dejen que sea personal, porque si es personal, entonces tiene valor. ¿Y sabe lo que está pasando hoy en día?: hay varios cineastas jóvenes que están demostrando ser muy talentosos. ¿Y qué hacen las compañías? Van hacia ellos y les dicen: “Haz Dune o haz James Bond”. ¿Qué tiene que ver James Bond con la vida de las personas? Eso es un desperdicio. Lo que intentan hacer es volver al joven adicto al gran dinero, porque una vez que se vuelven adictos al gran dinero, se convierten en esclavos del sistema. Rechácenlos, digan: “No, no quiero hacer ese tipo de películas. Quiero hacer algo que solo yo pueda hacer”.
Medios: ¿Cuál es para usted la diferencia entre tener un sueño y hacerlo realidad?
F.C.: Bueno, un sueño es extremadamente personal. No estoy seguro de si mi vida de ensueño es mi vida real y esta es mi vida de ensueño, o si lo único que tiene esta es continuidad, aunque tampoco tengo tanta continuidad en mi vida real. Un sueño es algo interesante... Es curioso que pregunte eso porque cuando hice la película Megalopolis, también mostré los sueños de las personas y luego todos dijeron: “Oh, se está volviendo demasiado extraña, demasiado complicada, la gente no la va a entender”. Así que ahora la he vuelto a editar y le he vuelto a incluir los sueños. Y creo que mi vida de ensueño es más interesante que mi vida real.


Medios: Hablando un poco sobre cine colombiano y latinoamericano, ¿qué ha visto de este cine y qué le ha parecido esta nueva ola que se está tomando las salas de cine del mundo?
F.C.: En primer lugar, no existe tal cosa como un escenario principal de Hollywood. Ya no existe. ¿Y quién ha hecho un trabajo más increíble en la literatura que Latinoamérica en este último periodo? Es decir, tienen a García Márquez, tienen a Vargas Llosa, tienen a Borges, tienen a estos escritores extraordinarios y tienen a los jóvenes que se inspiran en ellos. Así que creo que no tienen que preocuparse por un llamado “escenario mundial”; tienen algo aún más emocionante justo aquí en Latinoamérica. Incluso Julio Cortázar viene de Argentina y fue a París, pero era otro de ellos. ¿Y quién es el poeta...? Una vez cociné espaguetis para Fidel, Gabo y un poeta peruano barbado... Fue una gran cena.
Medios: En un mundo que va tan rápido y en el que a veces la ficción pareciera predecir la realidad, ¿qué tan cercano considera usted que es el mundo de hoy a la ficción?
F.C.: Durante el tiempo de vida de ustedes, van a presenciar desarrollos extraordinarios en los próximos... digo, 30 años, pero podrían ser siete años, 30 años o nueve años... Van a presenciar tres avances increíblemente innovadores. Uno es la computación cuántica. Dos es la fusión nuclear. Y tres es la continuación del uso de CRISPR, la edición genética. Esto lo va a cambiar todo. Todos ustedes aquí van a vivir hasta los 100 años, pero sus hijos van a vivir hasta los 150 años, y vamos a tener que llegar a comprender realmente cuál es el papel del ser humano. El ser humano es un milagro. No se supone que uno diga eso, pero lógicamente, si comparamos a un ser humano con cualquier otra criatura, con las más inteligentes, los pulpos y ciertas aves son muy inteligentes, pero no están ni cerca del 0,01 por ciento del ser humano.
El ser humano es un milagro. No se supone que uno diga eso, pero lógicamente, si comparamos a un ser humano con cualquier otra criatura, con las más inteligentes, los pulpos y ciertas aves son muy inteligentes, pero no están ni cerca del 0,01 por ciento del ser humano.
Somos una especie genial y no hay nada que no podamos lograr. Eso es lo que creo, y eso es lo que abordará estos tres grandes cambios: la computación cuántica, que hará en un segundo lo que la inteligencia artificial hace en 100 años, lo que lo cambiará todo; la fusión nuclear, donde se tendrá toda la energía deseada, sin contaminación, sin explosiones, funcionará con arena, se podrá poner en un desierto y desalinizar el agua del océano para convertir el desierto en un jardín; y tercero, CRISPR.
Lo único es que estas cosas deben tener contención. No se puede dejar que la IA ande por todo el internet escribiendo código; tiene que ponerse en una caja, tal como se hizo con CRISPR. Los biólogos dejaron claro que CRISPR, que es edición genética, requiere precaución porque no conocemos las implicaciones.
Lo único es que estas cosas deben tener contención. No se puede dejar que la IA ande por todo el internet escribiendo código; tiene que ponerse en una caja, tal como se hizo con CRISPR. Los biólogos dejaron claro que CRISPR, que es edición genética, requiere precaución porque no conocemos las implicaciones. Se puede usar para curar la anemia falciforme, pero dentro de 50 años le podría salir una pata de araña a un niño en la cabeza, porque compartimos el 70 por ciento del ADN con una araña; la diferencia es lo que ocurre arriba. Así que todas estas cosas deben hacerse con contención.
La IA... yo trataría a la IA como a un niño de 8 años y trataría de hacer que me ayude.
Y si hacemos eso, si llegamos a conocer la IA... yo trataría a la IA como a un niño de 8 años y trataría de hacer que me ayude. Realmente no sabemos qué es la conciencia, pero trataría de hacer que estas invenciones nuestras amen al ser humano. Esos son mis dos centavos al respecto (esto lo dijo en español).


Medios: Quisiera preguntarle qué hace usted para mantener su creatividad cuando las cosas no salen como esperaba.
F.C.: Bueno, tengo una forma de trabajar... Trabajo en algo tan duro hasta que lo odio y lo abandono. Luego trabajo en otra cosa tan duro hasta que la odio y la abandono. Y entonces digo: “Oh, esa otra cosa que abandoné no estaba tan mal”. Y así siempre termino haciendo la que abandoné en primer lugar.
Medios: ¿Hay cineastas que lo emocionan actualmente?
F.C.: Hay muchos. El canadiense Denis Villeneuve es maravilloso. Siempre hay abundancia de talento joven. Cuando escucho que 12 niños fueron asesinados en Sudán, pienso: “Dios mío, se perdieron 12 genios”, porque lo son. Si tomamos a todos los bebés de la Tierra y les damos realmente una educación en la que aprendan sobre todas las cosas diferentes que podrían ser, descubrirán: “Quiero ser físico, quiero ser bailarín, quiero ser microbiólogo...”. Los niños son el futuro.
Medios: ¿Cree posible crear algo extraordinario sin estar dispuesto a fracasar en el camino?
F.C.: El fracaso es difícil de juzgar. ¿Acaso algo fracasa cuando en realidad iba a tener éxito 20 años después? Es decir, hice películas como Apocalypse Now, que se consideraron un fracaso grande cuando la lanzamos. Y me preguntaban: “¿Qué les vas a decir a tus editores?”. Y yo simplemente no dije nada, dije: “Hay que tener corazón; todo lo que realmente se necesita es corazón”. Pero la gente nunca dejó de ir a ver Apocalypse Now, y se sigue viendo hoy en día, al igual que Drácula. Así que el éxito no es lo que te dicen ELLOS; ELLOS te dirán que lo que ellos están haciendo es exitoso, pero hay películas que otros hicieron hace 50 años y que siguen siendo exitosas. Eso se llama The Long Tail...
