El mundo del entretenimiento en Colombia está de luto tras confirmarse el fallecimiento de Yamile Humar, actriz y escritora que durante varios años construyó una sólida trayectoria y alcanzó un amplio reconocimiento en el país. La noticia fue dada a conocer por su hija, Catalina Aristizábal, quien compartió en su cuenta de Instagram un sentido mensaje de despedida.

“Mamá, hoy te dejo ir con todo mi amor. Que vueles alto, libre y en paz. Gracias por tu vida, por tu amor, por tanto. Ahora habitas en mí de otra manera. Buen viaje, linda”, expresó.
La noticia generó numerosas muestras de cariño. Entre ellas estuvo la del presidente Abelardo De La Espriella, quien lamentó la partida de la actriz y destacó el legado que dejó en la pantalla.
“Lamento profundamente el fallecimiento de la querida Yamile Humar, una mujer cuyo talento y carisma dejaron una huella entrañable en la televisión colombiana y en varias generaciones”, escribió en su cuenta de X.
Sin embargo, uno de los homenajes que más llamó la atención fue el de Catalina Aristizábal, quien publicó un emotivo video en el que aparece junto a su madre compartiendo en un jardín, mientras ambas disfrutan de un atardecer. La publicación estuvo acompañada de un extenso mensaje en el que recordó la personalidad y las enseñanzas de la actriz.
“Mi mamá era una mujer difícil de describir porque tenía demasiadas dimensiones. Audaz, supremamente inteligente, brillante, soñadora, etérea, elevada. Con una sensibilidad enorme y una coherencia muy suya entre lo que sentía, lo que intuía y la manera como eligió vivir”, escribió.

En sus palabras, resaltó la inteligencia, intuición y sensibilidad de su madre, así como la agilidad mental que la acompañó hasta sus últimos días. También recordó su profunda conexión con la naturaleza y su capacidad para encontrar significado en las pequeñas señales de la vida.
“Su corazón fue frágil, pero ella nunca lo fue. Tuve el privilegio de acompañarla durante los mejores años de su vida, su vejez. Aunque viviéramos lejos, estuvimos profundamente cerca y conectadas. Aprendí sus silencios, sus tiempos, su ritmo, sus señales. Y ella, sin saberlo, me enseñó a acompañar”, agregó.
La despedida también estuvo marcada por un momento que la modelo describió como inolvidable. Según relató, recibió una llamada: “Katy, es hora”.
“Y sí, mamá. Yo sabía. Me estabas pidiendo que te acompañara a volar. Y así lo hice. Como tú querías. Con amor, sin miedo, rodeada de tus hijas y de tus nietos”, expresó.
Luego, agregó: “Partió el 13 de agosto, a las 11:11. Y después llegó el silencio. Un silencio que necesitábamos. Que nos permitió sentir, llorar, abrazarnos y calmarnos. Estar juntas sin tener que explicar nada. Simplemente acompañarnos y comenzar a entender, a nuestro ritmo, la inmensidad de su ausencia”.
Al final, la presentadora hizo una reflexión sobre el amor que su madre sentía por las mariposas. Para ella, ese cariño adquirió un significado especial después de su muerte y lo relacionó con la idea de que, quizá, ella siempre supo que algún día llegaría el momento de abrir sus alas y emprender el vuelo.
