Desde hace días se conoció la grave denuncia de agresión sexual que recayó sobre el famoso cantante español Julio Iglesias. Dos exempleadas que trabajaron para él en el año 2021 destaparon que habrían sido víctimas de tocamientos y agresión por parte del cantante.
Por varios días Iglesias no pronunció una sola palabra al respecto y, aunque dijo que pretendía no hacerlo sino hasta que completara su defensa, en las últimas horas publicó un comunicado en sus redes sociales, desligándose de esta acusación.

“Con profundo pesar respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Esas acusaciones son absolutamente falsas y me causan gran tristeza”, escribió inicialmente.

Además, manifestó que este hecho solo le demuestra lo lejos que puede llegar la sociedad:
“Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave”, añadió.
Por último, el cantante de Soy un truhán soy un señor dedicó unas palabras a todos los que en este duro momento le están mostrando su apoyo incondicional y confianza: “No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que han mandado mensajes de cariño y lealtad; he sentido mucho consuelo en ellas”, concluyó, firmando con su puño y letra el comunicado.
Las mujeres denunciantes pidieron protección a la Fiscalía
Durante una rueda de prensa ante los medios que se llevó a cabo el miércoles 14 de enero, la Fiscalía informó que otorgará medidas de protección a las dos mujeres denunciantes, identificadas públicamente como Laura y Rebeca.
De acuerdo con lo expuesto, ambas mujeres habían pedido a la entidad judicial un total de cuatro medidas orientadas a garantizar su seguridad y bienestar durante el proceso.

Entre los pedidos estaba la prohibición de cualquier tipo de contacto entre las partes involucradas, así como la protección de su intimidad para evitar la exposición pública innecesaria.
Además, solicitaron que se tuvieran en cuenta sus circunstancias personales, ya que actualmente residen en República Dominicana, una situación que podría implicar dificultades adicionales en el seguimiento del caso.
Por último, pidieron medidas específicas para prevenir posibles episodios de revictimización.

Sin embargo, la resolución adoptada por la Fiscalía no contempló la totalidad de los requerimientos. Según se confirmó oficialmente, solo dos de las cuatro medidas solicitadas fueron finalmente concedidas a Laura y Rebeca.
Aunque no se precisó públicamente cuáles fueron aceptadas y cuáles quedaron fuera, la decisión generó atención por parte de la opinión pública y de organizaciones que siguen este tipo de procesos.
El caso continúa bajo análisis de las autoridades competentes, mientras se espera que en los próximos días se brinden mayores detalles sobre el alcance de las medidas otorgadas y los pasos a seguir dentro del caso de agresión sexual.










