escándalo

La mansión en la que Jeffrey Epstein abusó de sus víctimas será demolida

Ya se conoce el destino de la casa de Palm Beach a la que el multimillonario pedófilo y su cómplice Ghislaine Maxwell llevaban mujeres menores de edad para que, supuestamente, hicieran masajes.


La famosa mansión de Palm Beach en la que el multimillonario pedófilo Jeffrey Epstein abusó de varias menores de edad, con la supuesta ayuda de Ghislaine Maxwell, será demolida en los próximos meses. La razón: las autoridades la pusieron a la venta, junto con otras propiedades del magnate, con el fin conseguir recursos para el fondo de reparación destinado a sus víctimas y su nuevo dueño (que pagó 22 millones de dólares por ella) tiene planeado tumbarla para construir otra totalmente diferente.

Muchas de las víctimas de Epstein han contado que la primera vez que lo vieron fue en esta mansión, ubicada a unas pocas cuadras de Mar-a-lago, el exclusivo condominio de Donald Trump. El modus operandi era así: Ghislaine Maxwell u otras empleadas del millonario las buscaban y les decían que podían ganar varios dólares si aceptaban ir a esta casa para hacerle masajes a un millonario. Muchas de ellas, con problemas económicos, caían en la trampa y terminaban viendo a Epstein masturbarse frente a ellas, cuando no manoseadas o incluso abusadas, aún siendo menores de edad. A algunas las reclutaba para una especie de red de prostitución y les daba vivienda, estudio y todo lo que quisieran, a cambio de asistir a sus fiestas y acostarse con varios de sus amigos poderosos.

Algunas de las más famosas, como Virginia Roberts Giuffre, dicen que en la sala de masajes de esa mansión Epstein y Maxwell abusaron de ellas, luego de conocer que habían sido niñas violadas o maltratadas, y que tenían problemas económicos. La propia Roberts dice que Maxwell le pidió que reclutara a más mujeres jóvenes, lo que terminó convirtiendo a la red de Epstein en una especie de pirámide sexual. De hecho, la primera vez que las autoridades atraparon a Epstein, en 2008, entraron a esa mansión y encontraron varias fotos de mujeres desnudas, juguetes sexuales y pinturas con imágenes obscenas.

La casa, que Epstein compró en 1999, tiene piscina, una sección exclusiva para el servicio, siete habitaciones, siete baños, una cabaña adicional y un garaje para tres carros. Además de un cuarto para masajes, en donde Epstein recibía a muchas de sus víctimas. La casa, además, está ubicada en la zona más exclusiva de la ciudad.

La persona que la compró, el promotor inmobiliario Todd Michael Glaser, estaría planeando construir una nueva mansión en ese lugar. Según ha trascendido en la prensa, también será una casa de 1.300 metros cuadrados y tendrá un estilo Art Déco de los años treinta, muy característico del sur de la Florida. Algunos incluso han especulado con que la casa debe ser un encargo muy específico de algún famoso, ya que se sabe que Glaser trabaja de esa forma, con personas que le hacen pedidos personalizados, y él se encarga de comprar el terreno y de construir, antes de venderla.

Junto con esta mansión también se puso a la venta la casa de Nueva York, a la que Epstein llevó a varios de sus amigos famosos y en la que organizaba fiestas y bacanales, a los que invitaba a varias de las mujeres, muchas de ellas menores de edad. Aunque no ha sido confirmado, se cree que su tercera mansión, ubicada en Nuevo México, también se puso a la venta. Sin embargo, aún nadie las ha comprado. Las víctimas, mientras tanto, esperan que con el dinero recaudado, las autoridades puedan resarcir en algo todo lo que sufrieron.