A poco más de dos semanas de la partida que enlutó a la música popular en Colombia, el vacío que dejó Yeison Jiménez sigue siendo difícil de procesar para sus seguidores y, especialmente, para su familia. En una emotiva y reveladora entrevista para el programa ‘Día a Día’ de Caracol Televisión, Luz Mery Galeano, madre del intérprete de ‘Aventurero’, abrió su corazón para hablar sobre el duelo y un episodio que le dejó un sabor agridulce: el homenaje póstumo en el Movistar Arena de Bogotá.

Un inicio marcado por el respeto y el cariño
Durante la entrevista, Galeano reconoció que la intención del evento siempre fue permitir que los fanáticos tuvieran un último encuentro simbólico con su ídolo. En la primera parte de la jornada, el ambiente fue de profundo recogimiento. “Se sentía el amor de la gente”, comentó Luz Mery, destacando que el comportamiento inicial de los asistentes fue ejemplar, marcado por el respeto absoluto hacia la memoria de su hijo.
Sin embargo, lo que comenzó como un tributo solemne terminó transformándose en una situación que la familia Jiménez Galeano no esperaba y que, según sus palabras, empañó el propósito de la despedida.
El descontrol en el Movistar Arena: alcohol y disturbios
La madre del artista detalló que la segunda parte del evento sufrió un cambio de tono drástico que generó una profunda incomodidad. Galeano denunció que el espacio de recuerdo se convirtió en un escenario caótico cuando algunos asistentes llevaron equipos de sonido con alto volumen y consumieron alcohol tanto dentro como fuera del recinto.
“La situación fue tan difícil que incluso consideré hacer un llamado público para pedir respeto y recordar que no se trataba de una celebración, sino de un homenaje”, expresó Luz Mery en la entrevista.
A esto se sumaron los disturbios en las afueras del Movistar Arena, donde personas que no pudieron ingresar protagonizaron altercados con la fuerza pública, desvirtuando la naturaleza pacífica del evento.
El polémico episodio de Luis Alberto Posada
La tensión no solo se vivió entre el público. El homenaje también estuvo marcado por un momento de fricción sobre el escenario que involucró a otra leyenda del género. Según registró Semana, el cantante Luis Alberto Posada protagonizó un reclamo público hacia el equipo de trabajo de Yeison Jiménez.
Posada, visiblemente molesto por problemas de logística o sonido durante su intervención, lanzó un contundente mensaje: “No sean groseros”, solicitando respeto para su trayectoria y para el momento que se estaba viviendo. Este cruce de palabras añadió una capa de tensión a una noche que ya estaba bajo la lupa por el comportamiento de algunos sectores de la audiencia.
Un duelo abierto en medio de la exposición pública

Para Luz Mery Galeano, enfrentar estos actos masivos ha sido un reto emocional sobrehumano. Al cierre de su entrevista, confesó que la confusión del momento le impidió saber cómo actuar ante el desorden. Su testimonio refleja la complejidad de vivir un duelo privado bajo el lente de la opinión pública y la dificultad de gestionar el cariño de una fanaticada que perdió a su mayor referente actual.
Yeison Jiménez, quien consolidó una carrera meteórica desde sus inicios en la Plaza de Mercado de Manizales hasta convertirse en el máximo exponente de la música popular joven, deja un legado imborrable. No obstante, las palabras de su madre son un llamado a la reflexión sobre cómo se debe honrar la memoria de quienes se van.
