María Consuelo Córdoba, la mujer de 58 años sobreviviente de un ataque con ácido cuya historia conmocionó al país, anunció públicamente que desistió del procedimiento de eutanasia que le había sido preautorizado. La decisión se dio a conocer luego de recibir la confirmación de apoyo médico para someterse a nuevas cirugías de reconstrucción facial en la nariz y la boca.

La historia de María Consuelo Córdoba, natural de Istmina, Chocó, se remonta al año 2000. Tras trasladarse de Cartagena a Bogotá en busca de nuevas oportunidades laborales, fue víctima de una agresión con ácido perpetrada por su entonces pareja sentimental, Dagoberto Ensuncho Sánchez, luego de que ella se negara a retomar la convivencia.
Desde aquel suceso, Córdoba ha debido someterse a más de 80 intervenciones quirúrgicas en un intento por reconstruir las zonas afectadas y recuperar funciones básicas. Con el paso de los años, el deterioro de su calidad de vida y las marcadas precariedades económicas la llevaron a solicitar formalmente el acceso a la muerte asistida.

Frente a la visibilidad que tomó el caso en medios locales, la Entidad Promotora de Salud Capital Salud EPS emitió un pronunciamiento aclarando la situación administrativa del trámite:
“La decisión de hacer uso de la autorización con la que cuenta hace parte de su voluntad y del ejercicio de su derecho a morir dignamente. Capital Salud respetará y acompañará la decisión que la usuaria, de manera libre y autónoma, determine tomar”, precisó la entidad en su comunicado.
Pese a contar con el aval médico e institucional desde hace cuatro años, la paciente no había fijado una fecha definitiva para la ejecución del procedimiento. La situación dio un giro tras una movilización ciudadana y de asistencia impulsada desde redes sociales.
A través del pódcast y canal digital ‘Vamos Pa Eso’, conducido por el abogado Juan José Castro, se hizo pública la confirmación de los apoyos requeridos para gestionar las cirugías reconstructivas de boca y nariz que la paciente requería. En un video difundido en las redes oficiales del programa, Córdoba expresó directamente la cancelación de su solicitud:
“Estoy muy feliz, muy contenta con esos ángeles que Vamos Pa Eso me ha conseguido. Estoy muy feliz. Yo sí quiero hacerme mi cirugía porque yo no me voy a hacer ninguna eutanasia”, manifestó Córdoba en el registro audiovisual.
Por su parte, el abogado Juan José Castro se refirió al alcance de la gestión realizada para garantizar la atención en salud de la sobreviviente:
“Gracias a todos por su generosidad, por su amor, por su empatía y por su comprensión. Yo creo que vamos a lograr algo que no se había hecho en 26 años y es darle una vida digna a Consuelito para que ella la viva y tome las decisiones que quiera de manera digna”, señaló Castro.
El caso de María Consuelo Córdoba vuelve a poner de relieve el debate sobre el acceso a la muerte digna y las garantías de atención integral para pacientes en condición de vulnerabilidad.

En Colombia, la eutanasia fue despenalizada por la Corte Constitucional mediante la Sentencia C-239 de 1997. No obstante, al no contar con una ley reglamentaria expedida formalmente por el Congreso de la República, la práctica se rige principalmente por resoluciones del Ministerio de Salud —entre ellas la Resolución 971 de 2021— y los sucesivos fallos de la Corte Constitucional que regulan los comités científicos y los requisitos de aplicación en las EPS.
Por el momento, Córdoba iniciará las valoraciones médicas correspondientes para definir el cronograma de las intervenciones quirúrgicas anunciadas.
