Pipe Bueno, uno de los artistas más importantes de la industria de la música popular, suele ser bastante abierto con sus seguidores y, por medio de sus redes sociales, ha llegado a compartir historias de su vida personal con el fin de sentirse más cercano a su público y conectar con las personas que hacen parte de su comunidad digital.
Esto le ha permitido ser apreciado por muchas personas que se identifican con sus ideas y experiencias, generando interacciones a través de la sección de comentarios.

En una reciente entrevista con La Red, programa de entretenimiento del Canal Caracol, el intérprete de Te parece poco y Recostada en la cama habló de uno de los momentos más tristes y preocupantes que ha tenido que enfrentar, pues hace varios años su abuelo estuvo a punto de morir.
Debido a que el hombre es una de las personas más importantes para el artista, tomó la decisión de hacer una promesa con el fin de que su abuelo recuperara la salud y pudiera seguir acompañándolo durante varios años.

“Resulta que el cirujano que lo iba a operar es muy amigo de nosotros, es muy cercano a la familia. Básicamente nos dijo: ‘parce yo voy a abrirlo para ver qué puedo hacer, pero lo más seguro es que por la edad que él tiene, la trombosis, la arteria mesentérica y el intestino roto con una peritonitis y por la edad, este man se nos va a chulear”, mencionó frente a las cámaras.
En ese momento, Pipe Bueno se fue en búsqueda de un lugar sagrado en el que tuvo una importante conversación con Dios y se comprometió a abstenerse de tener relaciones sexuales y tomar licor durante un extenso periodo si su abuelo lograba resistir las operaciones a las que debía ser sometido.

“Me fui para la capilla de la clínica y dije: ‘si Dios me cumple que quede vivo, pues lo voy a cumplir a cabalidad’. Entonces prometí que no tenía sexo por un año, ni consumía licor por un año y lo prometí y efectivamente pues me cumplieron (...) Mi abuelo todavía está vivo, ahorita otra vez está un poco malo de salud y pasé un año así parce, o sea eso estuvo aspero. Sin licor y sin sexo un año entero, 365 días. Eso sí, llegó el día 365 a la medianoche y yo estaba con todos los poderes parce”, afirmó en medio de risas.
