Alberto Linero, una de las figuras más influyentes y queridas en la espiritualidad y los medios de comunicación en Colombia, ha compartido nuevos detalles sobre el proceso personal que lo llevó a dejar los hábitos tras 25 años de servicio. En una reciente y reveladora entrevista, el conferencista aclaró que su decisión no estuvo motivada inicialmente por el deseo de contraer matrimonio, sino por un colapso en su salud y un sentimiento de aislamiento profundo.

El mito del matrimonio y la realidad del desgaste
Durante años, los colombianos vincularon la salida de Linero de la Iglesia católica exclusivamente con su relación sentimental con María Alcira Matallana, experta en marketing y comunicación. Si bien Linero ha formado un hogar sólido con ella, el exreligioso enfatizó en el pódcast ‘Los hombres sí lloran’, conducido por el actor Juan Pablo Raba, que el detonante fue un “rompimiento” interno mucho más complejo.
@loshombres.si.lloran Durante más de 25 años, @Alberto Linero vivió dentro de una estructura que le dio sentido, propósito y una forma muy clara de habitar el mundo. Hasta que un día dejó de tener sentido para él. En este episodio, Alberto llega a Los Hombres Sí Lloran para contar cómo fue para él dar ese salto al vacío, tomando la decisión de dejar de ejercer como padre, enfrentándose a una vida completamente distinta: sin certezas, sin sueldo, sin ningún rol asignado … pero con una convicción profunda de que su libertad y coherencia eran lo más importante. ¡Nuestro episodio de esta semana estará al aire el Miércoles en Youtube y Spotify! No podemos esperar a que lo vean 🫶 [Si tu o alguien que conoces necesita ayuda, visita a nuestro aliado de esta temporada, @Selia . para encontrar al terapeuta ideal] #loshombressilloran #albertolinero #fe #renacer #proposito
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Linero explicó que, a pesar de gozar de un éxito mediático sin precedentes en canales como Caracol Televisión y Blu Radio, su estructura de vida comenzó a desmoronarse. “Yo hablo de romperse cuando uno se da cuenta de que el orden existencial que uno tiene ya no existe”, afirmó durante la conversación, subrayando que incluso siendo un “sacerdote feliz”, sintió que su ciclo en la institución había llegado a su fin.
Un problema de salud que lo cambió todo
El punto de inflexión ocurrió en una unidad de cuidados intermedios. Linero relató que el ritmo de vida frenético, los constantes viajes y el estrés derivaron en una crisis de salud severa. El diagnóstico fue un pico de azúcar que lo puso al borde de un coma diabético.
Fue en ese cuarto de hospital donde Linero enfrentó lo que describe como la experiencia de soledad más grande de su vida. “Tenía cuatro millones de seguidores y ahí no había nadie. Sentí que no le importaba a nadie”, confesó con crudeza. Esta desconexión entre su popularidad pública y su realidad privada fue el detonante que lo llevó a cuestionar su permanencia en el clero. Según sus declaraciones, ese día comenzó a fragmentarse el proceso que culminó en su decisión de no volver a ejercer el sacerdocio.
Una nueva vida en el ámbito civil

Tras formalizar su salida de la Iglesia, el samario ha logrado reconstruir su identidad. Actualmente, se desempeña como escritor, panelista y conferencista, manteniendo una relación cercana con su audiencia, pero desde una perspectiva laica.
Su relación con María Alcira Matallana se presenta hoy como una consecuencia de esa búsqueda de plenitud y no como la causa de su “desobediencia” eclesiástica. Linero sostiene que la honestidad consigo mismo fue lo que le permitió dar el salto al vacío hacia una nueva etapa, dejando atrás el estrés de la vida pública sacerdotal para priorizar su bienestar emocional y físico.
