La exseñorita Colombia Daniela Álvarez confirmó que su fundación brindará acompañamiento integral a Stephany Echevarría, la mujer de 36 años que sobrevivió ocho horas bajo los escombros tras el colapso de su residencia en Cali durante el terremoto del pasado 10 de agosto.

Echevarría sufrió la amputación de sus dos piernas luego de priorizar la protección de su hija de dos años durante el derrumbe de la estructura.
El anuncio marca el inicio de un proceso enfocado en la rehabilitación física y la futura adaptación de prótesis ortopédicas para la sobreviviente.
A través de un video difundido en sus redes sociales, Daniela Álvarez dio a conocer el encuentro sostenido con Echevarría, en el que ratificó el compromiso de su fundación para apoyarla en su proceso de recuperación.
“Con la ayuda de toda la gente que te va a ver hoy, que te va a conocer, vamos a recaudar todo lo necesario para volverte a poner en pie”, afirmó la modelo y conferencista durante la conversación sostenida.
Álvarez, coronada Señorita Colombia en 2011, enfrentó en 2020 la amputación de su pierna izquierda debido a una isquemia vascular, acontecimiento tras el cual constituyó una fundación enfocada en apoyar la movilidad y la calidad de vida de personas con amputaciones.
La organización ha venido identificando y priorizando casos de personas afectadas por el reciente evento telúrico que requieren intervención especializada e insumos ortopédicos de alta complejidad.
De acuerdo con los relatos entregados por Echevarría en entrevistas concedidas a medios nacionales, la emergencia se registró en el edificio Airuaní, una construcción de cinco pisos situada en Cali donde la mujer había residido toda su vida.
Durante el sismo de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto, la estructura colapsó, atrapando a Echevarría junto a varios miembros de su núcleo familiar. En el evento fallecieron su madre y su abuela, quienes se encontraban en el mismo espacio al momento del desplome.

En medio de la oscuridad y la presión ejercida por fragmentos de concreto y estructuras metálicas, Echevarría procuró habilitar un espacio reducido para garantizar la ventilación de su hija de dos años.
La menor permaneció bajo las ruinas durante siete horas antes de ser rescatada por los organismos de socorro, mientras que la extracción de Echevarría tomó aproximadamente ocho horas.
“Yo entregué todo: mi cuerpo, mi corazón, mis piernas por ella, por cuidarla”, explicó la sobreviviente al detallar las maniobras realizadas para evitar que la menor sufriera asfixia o lesiones directas por el peso de los materiales.
Tras ser rescatada por los equipos de emergencia, Echevarría fue ingresada a una unidad de cuidados intensivos debido a la severidad del trauma por aplastamiento en sus piernas.
El proceso de atención médica posterior conllevó una estancia hospitalaria de 41 días y más de 15 intervenciones quirúrgicas.
Durante este periodo, el equipo asistencial debió controlar además una complicación infecciosa causada por un hongo en los tejidos afectados.
La gravedad de las lesiones vasculares y óseas derivó en la amputación de su pierna izquierda y en la desarticulación de la pierna derecha.
Actualmente, la atención clínica se centra en el proceso de cicatrización y acondicionamiento de los muñones, una fase médica necesaria antes de tomar las medidas e iniciar la fabricación y ensamblaje de las prótesis.

Pese a la complejidad del diagnóstico, Stephany Echevarría manifestó su intención de concentrarse en la etapa de adaptación funcional para retomar sus actividades diarias y el cuidado de su hija.
Durante la reunión con Álvarez, la sobreviviente expresó: “Voy a caminar”, ratificando su disposición para iniciar los entrenamientos de movilidad.
La Fundación Daniela Álvarez coordinará la fase de recolección de fondos y la gestión de los dispositivos biomecánicos de la mano con los profesionales de la salud a cargo del caso.
